Valter Lavitola se ha valido una vez de sus artimañas para lograr dilatar el proceso de corrupción internacional en Panamá que lo imputa junto al exdirector comercial de Finmeccanica, Paolo Pozzessere, por el intento de desvío de $25 millones en las adjudicaciones a la empresa italiana.
Si en la pasada audiencia no se presentó en la sala 2 del tribunal de Roma alegando que estaba enfermo, esta vez ha usado un viejo truco. Ha cambiado de abogado y será defendido por los legales Luigi Chiappero y Carlo Pecoraro. Los nuevos abogados han pedido al tribunal tiempo para poder preparar el caso invalidando la audiencia de este jueves.
De manera que el juicio ha sido aplazado por tres meses y será retomado en el año 2016. La presidenta del Colegio de Jueces de la II Sección Penal, Adele Rando, ha fijado la próxima audiencia para el próximo 19 de enero.