El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el lunes el establecimiento de una nueva misión en Colombia con una difícil tarea: monitorear la reintegración a la sociedad de miles de excombatientes de las FARC.
La canciller colombiana María Ángela Holguín estuvo presente en la reunión del consejo, en la que se votó unánimemente a favor de la resolución.
La medida es otro paso con el que Colombia intenta pasar la página tras haber sufrido el conflicto armado más antiguo de Latinoamérica, que dejó al menos 250 mil muertos y 60 mil desaparecidos, así como el desplazamiento de más de 7 millones de personas.
"Este proceso de paz ha sido construido entre colombianos y ha sido para los colombianos. Debe servir para que todos tengamos una esperanza de un futuro mejor", dijo Holguín durante la reunión.
"Como en toda democracia fuerte, hay un debate dinámico, pero poco a poco la gente comienza a ver los beneficios de la paz y a estar dispuesta a darle una oportunidad".
El presidente colombiano Juan Manuel Santos celebró en Twitter la creación de la misión y dijo que esta "nos seguirá acompañando en el camino hacia la paz".
Celebro aprobación de la Resolución que crea la segunda Misión de @ONU_es, que nos seguirá acompañando en el camino hacia la paz. pic.twitter.com/623b5Zu9ox
Celebro aprobación de la Resolución que crea la segunda Misión de @ONU_es, que nos seguirá acompañando en el camino hacia la paz. pic.twitter.com/623b5Zu9ox
— Juan Manuel Santos (@JuanManSantos) July 10, 2017
Después de años de espinosas negociaciones, los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia llegaron a un acuerdo con el gobierno el año pasado para convertirse en un partido político.
En enero de 2016, antes del acuerdo, el Gobierno colombiano y las FARC solicitaron conjuntamente a la ONU que monitoreara cualquier cese del fuego y proceso de desarme, una solicitud inusual de ayuda al organismo internacional pero que fue aceptada.
Tras finalizar la fase de deposición de armas individuales por parte de los excombatientes, el presidente Santos pidió a la ONU hace unos días que estableciera una segunda misión enfocada en la reintegración de los exguerrilleros y en garantías de seguridad más amplias.
La misión también monitoreará la conversión de las FARC a partido político. Hace unos días el representante especial de la ONU en Colombia, Jean Arnault, dijo al Consejo de Seguridad que el proceso de reintegración de los excombatientes a la vida civil será difícil.
El funcionario aseguró que estos sufren "una gran incertidumbre" en cuanto a su seguridad y su futuro económico.
Holguín reiteró lo mismo el lunes: "Estas son personas que están dedicadas a andar con un fusil, escondidas dentro de ciertos espacios, como una única actividad. Obviamente hay preocupación", señaló.
Holguín también explicó que la reintegración de los excombatientes empezará en agosto, una vez que el proceso de amnistía de los exguerrilleros llegue a su fin.
Las FARC tienen unos 10 mil combatientes, entre guerrilleros y milicianos, según el primer censo del grupo difundido por la Universidad Nacional de Colombia.
La nueva misión de la ONU, formada por personal civil y con un plazo inicial de 12 meses, iniciará su tarea de verificación en septiembre.
