La mayor amenaza que ha enfrentado la presidencia de Donald Trump tiene en el centro del escándalo a un hombre: su abogado personal, Rudy Giuliani.
El exalcalde de Nueva York ha emergido como pieza clave del intento de Trump por buscar en Ucrania información sucia sobre Joe Biden, su potencial oponente demócrata en las elecciones presidenciales de 2020.
Esta supuesta presión a un gobierno extranjero para perjudicar a un rival político llevó a la Cámara de Representantes, controlada por la oposición demócrata, a iniciar esta semana una investigación parlamentaria formal contra Trump, a quien acusan de abuso de poder.
La acción de la cámara baja constituye el primer paso de un proceso de destitución.
Giuliani, que alcanzó relevancia nacional como alcalde de Nueva York (1994-2001) durante los atentados del 11 de septiembre, es un partidario de Trump de larga data y también uno de sus asesores de mayor confianza.
"Rudy Giuliani es un gran abogado, fue un gran alcalde, es muy respetado", dijo Trump el miércoles.
El tono combativo del abogado republicano de 75 años, la rapidez con que dispara sus frases, los saltos frenéticos de un tema a otro y las frecuentes contradicciones en sus respuestas han convertido a sus entrevistas en legendarias.
Cuando esta semana le preguntaron durante una entrevista en CNN si él había pedido a Ucrania que investigara a Biden, Guiliani negó con vehemencia haberlo hecho. Pero unos segundos después dijo: "¡Claro que lo hice!".
La duda quedó despejada el miércoles, al difundirse la transcripción de la charla telefónica del 25 de julio entre Trump y el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski: durante la conversación, el presidente de Estados Unidos pide claramente al líder ucraniano que coopere con Giuliani en una investigación sobre Joe Biden y su hijo Hunter.
Giuliani y Trump alegan que Biden, siendo vicepresidente durante el gobierno de Barack Obama, presionó en 2016 a Ucrania para que destituyera al principal fiscal del país con la intención de proteger a Hunter Biden, quien integraba entonces el directorio de una compañía ucraniana de gas acusada de corrupción.
Estas acusaciones han sido mayormente desestimadas al no encontrarse pruebas de comportamiento ilegal o malicioso de los Biden en Ucrania.
En la conversación con Zelenski, Trump se refirió a Giuliani como un "hombre muy respetado" y "muy capaz", y pidió al presidente ucraniano que atendiera una llamada de su parte para investigar a los Biden.
El hecho que Giuliani estuviese involucrado en asuntos de política exterior produjo asombro en Washington. "¿Qué papel tiene Rudolph Giuliani en este gobierno?", preguntó el miércoles el un congresista demócrata Hakeem Jeffries. "¿Está en el Departamento de Justicia?", cuestionó. "¿Es él el Secretario de Estado? ¿Es embajador ante Ucrania o la Unión Europea?". "Rudolph Giuliani es un sicario político del presidente", afirmó.

