El procurador de la Administración, Rigoberto González, dijo este jueves 17 de mayo que la Asamblea Nacional debe ser una institución de puertas abiertas y dispuesta a recibir a la Contraloría para que haga las auditorías correspondientes, puesto que es una "alta institución" y la de mayor referencia "en el ejemplo que tenemos que dar" los funcionarios.
Dijo que de lo contrario, en el momento que se interpone algún tipo de recurso para frenar estas auditorías, "la imagen se afecta y el mensaje que se está mandando es que hay algo que ocultar".
"A mi, si se me hace una auditoría y mañana hay que hacer otra, pues que la sigan haciendo", dijo.
Agregó que si la Controlaría anuncia que auditará a la Procuraduría de la Administración "yo tengo que decir: aquí estoy, hagan las auditorías, de manera tal que no se crea una suspicacia".
González añadió que los ciudadanos tienen derecho a saber cómo se gasta el dinero que se le asignan a las entidades públicas. La clave es la rendición de cuentas y la fiscalización por parte de la Contraloría.
La presidenta del Órgano Legislativo, Yanibel Ábrego, presentó ayer ante la Corte Suprema de Justicia un amparo de garantías para que se suspenda y revoque la orden del contralor, Federico Humbert, de practicar una auditoría forense a la planila 080, de “gratificaciones, incentivos, y otros servicios de la Asamblea Nacional”.
