El Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES) reconoció que la población de roedores que trasmite el virus hanta en El Valle de Tonosí, Los Santos, va en aumento y, con ello, son más los riesgos de contraer la enfermedad.
Blas Armién, investigador del ICGES, dijo que un estudio longitudinal de la ecología del roedor reveló que en diciembre de 2017 se encontraron tres especies del género oligoryzomys, mientras que en enero los capturados fueron nueve.
Esto significa que hay un incremento de la población, por lo que no es extraño que aparezcan más casos de virus hanta, según Armién.
Por esta razón, el investigador reiteró que la comunidad tiene que participar mucho en la prevención y control de la enfermedad y, en todo caso, acudir a tiempo a recibir atención médica. Esto, para evitar defunciones como la ocurrida el pasado 28 de enero, cuando un paciente de 62 años falleció por esta causa.
De igual forma, Armién precisó que, desde el año 2006, el ICGES adelanta un estudio de cuadros febriles, que ha permitido recabar evidencias de cuál es el comportamiento de la enfermedad. Esto sirvió de base para la confección de la guía y normativa del virus hanta.
La enfermedad se divide en dos tipos: la fiebre por virus hanta (que es la más frecuente) y el síndrome cardiopulmonar por virus hanta.
El investigador del Gorgas recalcó que el sistema de vigilancia de salud está adaptado y capacitado para la vigilancia de los febriles, con miras a anticiparse a la complicación.
