Ni provincias centrales, lugares cercanos a la costa y mucho menos la ciudad capital se salvan del calor sofocante que azota al país y que se ha intensificado durante, al menos, la última semana. Una gran mayoría de los panameños ya no es ajena a sudar apenas salen de la ducha, dormir incómodos o sentir que ni el abanico les ayuda a disminuir el calor.
Pero, de acuerdo con la ingeniera Luz Graciela de Calzadilla, directora general del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá, contrario a lo que muchos piensan, lo que nuestro país enfrenta en este momento no es solamente un alza en las temperaturas, sino una combinación de factores que incrementan la sensación térmica.
Según un aviso emitido por el Imhpa desde las 4:00 p.m. de este miércoles 20 hasta las 11:59 p.m. del próximo 23 de mayo, las temperaturas máximas diurnas estarán entre los 31 y los 36 grados Celsius y las sensaciones térmicas entre los 36 y 42 grados.
También podría interesarle leer: Golpes de calor y deshidratación: la advertencia del Minsa ante altas temperaturas
La alta humedad, la poca circulación de viento y las llamadas “islas de calor” en la ciudad están provocando que el ambiente se sienta mucho más caliente de lo que realmente marca el termómetro.
A todo esto debemos sumarle que nos encontramos en un proceso de transición hacia la estación lluviosa en el país, lo que aumenta la cantidad de humedad, pero esta no se descarga como normalmente ocurre durante las lluvias, debido a la ausencia de estas.
Según Calzadilla, factores como la deforestación y los gases de efecto invernadero también ponen su granito de arena en esta situación. Sobre este último factor, señaló que los gases actúan como una especie de “tapadera” que atrapa el calor en la atmósfera e impide que la tierra se enfríe de manera normal cuando cae la noche.
También podría interesarle leer: Panamá se declara en estado de ‘alerta’ por el fenómeno de El Niño
Estos gases son potenciados por factores como el dióxido de carbono emitido por los autos durante sus trayectos, mismos que demoran más debido al exceso de tráfico, además del gas metano producido por la descomposición de los desechos dispuestos de forma indebida. Otro factor mencionado fue la deforestación.
Calzadilla señaló que la falta de árboles agrava aún más el problema, pues ellos son los encargados de refrescar el ambiente y regular la temperatura.
Calor sin tregua
De acuerdo con la directora del Imhpa, no es solo una percepción: el calor durante las noches sí ha aumentado. Normalmente, durante la noche, el calor acumulado en la tierra debería disiparse y las temperaturas bajar hasta los 26 grados, pero esto no está ocurriendo. Detalló que actualmente se han registrado temperaturas nocturnas de hasta 30 grados Celsius.
Ella atribuyó esta situación a distintos factores, destacando la falta de ventilación, pues señaló que la ausencia de viento impide que el calor sea desplazado hacia el mar, como normalmente ocurriría.
De acuerdo con el aviso, durante las noches continuarán las temperaturas entre 25 y 28 °C, con sensaciones térmicas variando entre los 29 y los 33 °C.
¿Fenómeno de El Niño?
Otro factor importante es la inminente presencia del fenómeno de El Niño. Comentó que, si normalmente en el área metropolitana se registran entre 33 y 34 grados, con El Niño podrían alcanzarse fácilmente los 37 grados, sin contar la sensación térmica.
Calzadilla también añadió que el océano Pacífico actualmente está más caliente de lo normal debido a este fenómeno climático y que eso podría estar alterando los patrones de viento y lluvia en Panamá.
Comentó que, normalmente, los vientos provenientes del sur arrastran la humedad del Pacífico y ayudan a que se establezca la temporada lluviosa. Sin embargo, al tener el Pacífico más cálido, esa dinámica cambia.
Manifestó que esta sensación se mantendrá en el país mientras la temporada de lluvias no empiece por completo. Las altas sensaciones térmicas y las noches calurosas podrían continuar registrándose en distintas regiones de Panamá.
En su reporte de aviso, el Instituto de Meteorología advirtió que, incluso durante el aviso de vigilancia, si se presentaran algunos aguaceros o lluvias aisladas, estos no serán suficientes para refrescar la superficie o mantener un ambiente fresco.
Se señaló, además, que durante el día podrían mantenerse condiciones que alcanzarán las categorías de “precaución extrema” y “peligro”, lo cual incrementa el riesgo de insolación, calambres y golpes de calor.

