Dormir con calor, sudar incluso en la noche y sentir el aire pesado desde tempranas horas de la mañana, se ha convertido en parte de la rutina de los panameños durante al menos la última semana.
De acuerdo con el Ministerio de Salud (Minsa), la población debe mantenerse preparada ante el aumento de las temperaturas, ya que la exposición prolongada al calor puede desencadenar golpes de calor, una condición catalogada como “potencialmente fatal”.
Mediante un comunicado, la entidad emitió una serie de recomendaciones “estrictas” para prevenir afecciones graves a la salud, como agotamiento por calor, calambres y dermatitis.
También le podría interesar leer: Altas temperaturas y el desafío urgente de adaptarnos a las condiciones climáticas
Según Jorge Jesús Rodríguez, médico familiar del Minsa, se debe evitar la exposición directa al aire libre entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m., periodo en el que se registra la mayor intensidad solar y térmica. Además, recomendó priorizar la permanencia en áreas ventiladas, bajo sombra o con aire acondicionado.
De igual forma, el Minsa señaló que, en caso de exponerse al sol durante ese horario, es importante aplicar bloqueador solar con un factor de protección superior a 30 al menos media hora antes. También aconsejó utilizar ropa ligera de algodón en tonos claros o pasteles y evitar colores fuertes, ya que estos retienen más el calor corporal.
Las autoridades reiteraron la importancia de mantener una buena alimentación y una hidratación adecuada. El médico recomendó ingerir agua de forma constante, incluso sin sentir sed, y evitar por completo las bebidas azucaradas, gaseosas o alcohólicas, debido a que favorecen la deshidratación. Asimismo, advirtió sobre el consumo de líquidos calientes, ya que elevan la temperatura interna del organismo.
También le podría interesar leer: Temperaturas extremas elevan la sensación térmica a 42°C en Panamá
Rodríguez indicó que, en caso de querer consumir una bebida distinta al agua, lo ideal es optar por jugos naturales no procesados. También señaló que, si se toman duchas frecuentes para refrescarse, estas deben realizarse solo con agua, pues el uso constante de jabón “elimina la capa lipídica natural de la piel y acelera la deshidratación cutánea”.
En cuanto a los niños y bebés en etapa de lactancia, el especialista recomendó utilizar paños limpios humedecidos con agua para refrescarlos y advirtió que no se debe aplicar alcohol ni productos mentolados, ya que resecan la piel y generan un efecto rebote que “incrementa posteriormente la retención de calor”.
