Ha entrenado a Rosendo Álvarez, Víctor Córdoba, Carlos El Púas Murillo o Roberto Mano de Piedra Durán: campeones mundiales y glorias de Panamá. Ha viajado y se siente orgullosa de sus boxeadores y agradecida con cada uno de sus mentores y jefes.
Con 68 años, sube con dificultad los 60 escalones que la llevan hasta el ring, en la tercera planta del edificio Créditos Latinos, en Avenida B. Lleva 13 años trabajando con Rogelio Espiño. Y más de 30 años en el mundo del boxeo. Antes, dice que trabajó vendiendo periódicos, en el gobierno, en el hipódromo, limpiando zapatos…
Va y viene cada día al gimnasio con unos documentos que muestra. “Me mandaron unos exámenes pero lastimosamente el Seguro no sirve. Tengo que ver dónde consigo yo hacerme esos exámenes".
En ocasiones tiene que coger el teléfono para pedir ayuda a algún político o amigo. “Yo soy sola. ¿Quién me mantiene a mí? Cada día tengo que tomarme una pastilla que cuesta $5”. Y además tiene que pagarle al banco todos los meses.
María Toto Murillo sigue subiéndose al cuadrilátero cada mañana. Trabaja en su casa, por su barrio y en el gimnasio. Ejemplo y figura del boxeo nacional, sus títulos no le han valido para disfrutar del merecido descanso. “Yo lastimosamente ya no puedo estar en esto, porque tengo problemas en la columna, en las rodillas...”
“Le he pedido a este Gobierno un taxi para poder sobrevivir, porque no puedo vivir”. Todavía hoy sigue parando los golpes que le da la vida. Con 7 años salió de su natal Colón. “Me vine de Colón porque mi papá me daba palo. Yo me crié sola contra el mundo”.
Celebrábamos recientemente el día internacional de la mujer trabajadora: María es mujer y madre trabajadora de 68 años, tiene un hijo. “Yo he sido toda la vida una mujer trabajadora”.
Vea en el video cómo es una mañana de trabajo de María Toto Murillo.