
Vila Autódromo era una orgullosa e improvisada favela que se ha visto abocada a la extinción por la llegada de los Juegos Olímpicos, aunque algunos de sus habitantes se niegan a dejarla.

A 12 meses de que la pira olímpica se encienda por primera vez en un país tropical, Río de Janeiro, cuna del samba pero también manchada por la violencia y el caos, es un colosal cantero de obras que avanzan a buen ritmo.





