



Los cuatro brasileños que sobrevivieron a la tragedia aérea del club de fútbol Chapecoense visitaron la montaña en el noroeste de Colombia donde se estrelló el avión que los trasladaba, en el cual fallecieron 71 personas.




Casi tres meses después del accidente aéreo del Chapecoense, el arquero Jackson Follmann volvía a estar de pie, solo, con una prótesis sustituyendo la pierna que perdió en la tragedia.
