




Barack Obama y Raúl Castro celebraron el lunes “un nuevo día” en la relación de Estados Unidos y Cuba y se comprometieron a limar las diferencias que por más de 50 años enfrentaron a sus países.


La lluvia y un asfixiante dispositivo de seguridad que vació las calles normalmente concurridas de La Habana no impidieron que varios cubanos intentaran ver aunque sea de lejos al presidente de Estados Unidos Barack Obama, en su primer día en la isla.


