Centenares de tortugas marinas fueron liberadas ayer, viernes, en las costas del corregimiento de Jaqué, en la provincia de Darién.
Esto, como parte de las acciones de conservación que un grupo de voluntarios encabezado por Iber Valencia, del colectivo de Protección a las Tortugas Marinas en Jaqué, realiza en esa comunidad.
Durante casi todo el año, las tortugas marinas nadan hasta a las playas istmeñas para desovar, con el riesgo de que sus huevos sean devastados por los perros de la zona o por la caza humana.
Como prevención, la agrupación ambientalista traslada los huevos hacia viveros elevados, elaborados con arena y alambre, en donde al cabo de unos 50 días nacerá la nueva tortuga que ayudarán a desplazar hacia el mar.
Según Valencia, esta actividad se realiza de forma diaria desde hace 18 años, como una forma de cuidar los ecosistemas que forman parte de la comunidad. "Liberamos diariamente de 200 a 500 tortugas", dijo el voluntario en entrevista con este diario.
En su sitio web, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) indica que en el continente americano desovan seis especies de tortugas marinas, de las siete existentes en el planeta. En la actualidad, tres especies se encuentran en peligro de extinción, mientras que las tres variedades restantes presentan riesgo crítico de desaparecer.