

Alojadas en un albergue de la ONU en Pedernales, unas 55 familias ecuatorianas damnificadas por el sismo del pasado 16 de abril han convertido las carpas en su hogar confiando en que podrán reconstruir sus viviendas colapsadas.


Tres semanas después del terremoto que sacudió Ecuador, las excavadoras retiran todavía toneladas de escombros del centro comercial y financiero de Portoviejo, epicentro del desastre.


