Hace 15 añosPocas veces unas elecciones en la Universidad de Panamá han levantado tanta animosidad como esta. Y la razón es evidente. Basta ver cómo esta casa de estudios se ha contaminado con las mismas prácticas de los malos políticos: clientelismo, concentración de seguidores disfrazada de actividades académicas, presiones a opositores; cambios en leyes para permitir la reelección, y mucho más. La Universidad de Panamá ha dejado ser el faro que era para muchos jóvenes que buscan la oportunidad de un futuro mejor. Ahora es la mayor vergüenza de sus egresados y de todos esos docentes que imparten una educación humanista y moldean conciencias para formar ciudadanos ejemplares. Ese, seguramente, es el deseo de la mayoría de los educadores. Pero muy lejos estamos de eso. Por ello, es imperativo el voto a conciencia, comprometido con el bien de los estudiantes y con el quehacer de la institución. Mucho tiempo ha tenido el actual rector para sacar a este centro de estudios del abismo en el que caído. Nuestros jóvenes merecen instituciones comprometidas con su futuro, no con el deseo de poder de insaciables autoridades que no sienten el menor respeto por la academia ni sus ideales.
Hace 15 añosPocas veces unas elecciones en la Universidad de Panamá han levantado tanta animosidad como esta. Y la razón es evidente. Basta ver cómo esta casa de estudios se ha contaminado con las mismas prácticas de los malos políticos: clientelismo, concentración de seguidores disfrazada de actividades académicas, presiones a opositores; cambios en leyes para permitir la reelección, y mucho más. La Universidad de Panamá ha dejado ser el faro que era para muchos jóvenes que buscan la oportunidad de un futuro mejor. Ahora es la mayor vergüenza de sus egresados y de todos esos docentes que imparten una educación humanista y moldean conciencias para formar ciudadanos ejemplares. Ese, seguramente, es el deseo de la mayoría de los educadores. Pero muy lejos estamos de eso. Por ello, es imperativo el voto a conciencia, comprometido con el bien de los estudiantes y con el quehacer de la institución. Mucho tiempo ha tenido el actual rector para sacar a este centro de estudios del abismo en el que caído. Nuestros jóvenes merecen instituciones comprometidas con su futuro, no con el deseo de poder de insaciables autoridades que no sienten el menor respeto por la academia ni sus ideales.
Hace 15 añosDe ser confiables los datos oficiales, Panamá estaría próximo a ser un país libre de analfabetismo. Esto al haber logrado reducir el número de iletrados, del 7.6% al 5.5%, es decir 2.1% (128 mil 352 personas), gracias al programa de alfabetización que se adelanta desde 2007. Se trata de una noticia magnífica que, en palabras de un representante de la Unesco, hace de nuestros esfuerzos alfabetizadores, junto con los de Costa Rica, los mejores de la región centroamericana. La buena nueva, acompañada de los avances positivos que en este campo muestran las áreas indígenas, plantea un desafío colosal a la sociedad panameña y, especialmente, al Gobierno.
Hace 15 añosDe ser confiables los datos oficiales, Panamá estaría próximo a ser un país libre de analfabetismo. Esto al haber logrado reducir el número de iletrados, del 7.6% al 5.5%, es decir 2.1% (128 mil 352 personas), gracias al programa de alfabetización que se adelanta desde 2007. Se trata de una noticia magnífica que, en palabras de un representante de la Unesco, hace de nuestros esfuerzos alfabetizadores, junto con los de Costa Rica, los mejores de la región centroamericana. La buena nueva, acompañada de los avances positivos que en este campo muestran las áreas indígenas, plantea un desafío colosal a la sociedad panameña y, especialmente, al Gobierno.
Hace 15 añosLa idea en ciernes de establecer en Panamá la aplicación de ‘exámenes de barra’ a los egresados de derecho es una iniciativa saludable que debe encontrar eco y respaldo decidido en los sectores concurrentes en la administración de justicia. El hecho de que cada año las universidades locales gradúen en promedio 900 profesionales del ramo, no sería algo más que estadístico si los estándares de calidad y de competencia educativos garantizaran hornadas de profesionales excelentes, y que nuestro mercado les asegurara plazas laborales dignas y debidamente remuneradas.
Hace 15 añosLa idea en ciernes de establecer en Panamá la aplicación de ‘exámenes de barra’ a los egresados de derecho es una iniciativa saludable que debe encontrar eco y respaldo decidido en los sectores concurrentes en la administración de justicia. El hecho de que cada año las universidades locales gradúen en promedio 900 profesionales del ramo, no sería algo más que estadístico si los estándares de calidad y de competencia educativos garantizaran hornadas de profesionales excelentes, y que nuestro mercado les asegurara plazas laborales dignas y debidamente remuneradas.
Hace 15 añosLa actuación de la selección de fútbol de Panamá en la Copa Oro –con el liderazgo indiscutible de su técnico Julio Dely– ha llenado de orgullo a todos los panameños, que hemos seguido segundo a segundo los partidos de este torneo, haciendo posible sueños que hasta hace pocos días eran casi imposibles. Su esfuerzo merece todo nuestro reconocimiento, aunque no haya llegado hasta la final. Estos atletas se han encumbrado por encima de sus problemas, de su difícil entorno, e inclusive de la indiferencia y de la falta de apoyo.
Hace 15 añosLa actuación de la selección de fútbol de Panamá en la Copa Oro –con el liderazgo indiscutible de su técnico Julio Dely– ha llenado de orgullo a todos los panameños, que hemos seguido segundo a segundo los partidos de este torneo, haciendo posible sueños que hasta hace pocos días eran casi imposibles. Su esfuerzo merece todo nuestro reconocimiento, aunque no haya llegado hasta la final. Estos atletas se han encumbrado por encima de sus problemas, de su difícil entorno, e inclusive de la indiferencia y de la falta de apoyo.
Hace 15 añosEl expresidente Martín Torrijos ha hecho –y sigue haciendo– todo lo que está a su alcance para evitar comparecer ante las autoridades judiciales y responder a las acusaciones y sospechas que pesan sobre él, en uno de los casos de corrupción más sonados de los últimos años: el del Cemis. Los obstáculos legales que ha ensayado –nueve en total– solo alimentan la suspicacia y dejan en entredicho sus alegatos de inocencia en este proceso.
Hace 15 añosEl expresidente Martín Torrijos ha hecho –y sigue haciendo– todo lo que está a su alcance para evitar comparecer ante las autoridades judiciales y responder a las acusaciones y sospechas que pesan sobre él, en uno de los casos de corrupción más sonados de los últimos años: el del Cemis. Los obstáculos legales que ha ensayado –nueve en total– solo alimentan la suspicacia y dejan en entredicho sus alegatos de inocencia en este proceso.