Hace 17 añosEn los últimos días hemos sido testigos de absurdos. Por un lado, las grotescas e injustificables protestas, innecesariamente violentas, por parte de miembros del Suntracs. La protesta es sana, siempre aporta al pensamiento y con ello genera evolución, pero lo que es una involución es utilizar tan denigrantes actos de violencia que perjudican, precisamente, la credibilidad de su gremio.
Hace 17 añosEn los últimos días hemos sido testigos de absurdos. Por un lado, las grotescas e injustificables protestas, innecesariamente violentas, por parte de miembros del Suntracs. La protesta es sana, siempre aporta al pensamiento y con ello genera evolución, pero lo que es una involución es utilizar tan denigrantes actos de violencia que perjudican, precisamente, la credibilidad de su gremio.
Hace 17 añosMientras los panameños aplauden la labor que está llevando a cabo Ricardo Martinelli –incluso aceptando la “forma” como hace las cosas– es importante que la sociedad se mantenga vigilante en la custodia de principios fundamentales cuyo irrespeto podríamos luego lamentar.
Hace 17 añosMientras los panameños aplauden la labor que está llevando a cabo Ricardo Martinelli –incluso aceptando la “forma” como hace las cosas– es importante que la sociedad se mantenga vigilante en la custodia de principios fundamentales cuyo irrespeto podríamos luego lamentar.
Hace 17 añosLa empresa mexicana Pycsa se comprometió hace más de 10 años a construir un corredor y una autopista, esta última para unir las provincias de Panamá y Colón. No pudo hacer lo uno ni lo otro. La pasada administración fue tan complaciente que accedió a terminar la autopista que, además, es subsidiada por el Estado.
Hace 17 añosLa empresa mexicana Pycsa se comprometió hace más de 10 años a construir un corredor y una autopista, esta última para unir las provincias de Panamá y Colón. No pudo hacer lo uno ni lo otro. La pasada administración fue tan complaciente que accedió a terminar la autopista que, además, es subsidiada por el Estado.
Hace 17 añosLa intransigencia pasó factura a la libertad ayer. Los obreros del Suntracs, que nos han sometido por demasiados días a tranques infernales, terminaron arrojando bloques y todo tipo de materiales desde las alturas contra peatones y policías. En democracia, este tipo de acciones no solo son deplorables, sino criminales.
Hace 17 añosLa intransigencia pasó factura a la libertad ayer. Los obreros del Suntracs, que nos han sometido por demasiados días a tranques infernales, terminaron arrojando bloques y todo tipo de materiales desde las alturas contra peatones y policías. En democracia, este tipo de acciones no solo son deplorables, sino criminales.
Hace 17 añosLa libertad de expresión, como madre del resto de las libertades, sufre en la región. Hoy se da cuenta del asesinato de un periodista y del secuestro de otro en países cercanos.
Hace 17 añosLa libertad de expresión, como madre del resto de las libertades, sufre en la región. Hoy se da cuenta del asesinato de un periodista y del secuestro de otro en países cercanos.