Hace 17 años“El respeto de los mecanismos, más que mero ritualismo, es garantía de las reglas fundamentales de la democracia participativa”. Así, la Corte Constitucional colombiana declaró inexequible la ley de referéndum reeleccionista del presidente Uribe, luego de haber encontrado irregularidades en el proceso legislativo y en la recolección de firmas.
Hace 17 años“El respeto de los mecanismos, más que mero ritualismo, es garantía de las reglas fundamentales de la democracia participativa”. Así, la Corte Constitucional colombiana declaró inexequible la ley de referéndum reeleccionista del presidente Uribe, luego de haber encontrado irregularidades en el proceso legislativo y en la recolección de firmas.
Hace 17 añosSon muchos los pasos que requiere Panamá para hacer realidad el estado de derecho por el que tanto se luchó durante los años de enfrentamiento con la dictadura militar. Y en ese camino, el fortalecimiento de las instituciones juega un papel de primer orden.
Hace 17 añosSon muchos los pasos que requiere Panamá para hacer realidad el estado de derecho por el que tanto se luchó durante los años de enfrentamiento con la dictadura militar. Y en ese camino, el fortalecimiento de las instituciones juega un papel de primer orden.
Hace 17 añosLa Comisión Interamericana de Derechos Humanos –instancia que forma parte del sistema interamericano de protección y promoción de los derechos humanos– ha aceptado escuchar las preocupaciones de la sociedad civil panameña sobre los últimos sucesos que han impactado el sistema de justicia del país. Específicamente, la polémica elección de los dos nuevos magistrados de la Corte Suprema, que dejó en evidencia el amargo sabor del control ejercido desde el Palacio de las Garzas.
Hace 17 añosLa Comisión Interamericana de Derechos Humanos –instancia que forma parte del sistema interamericano de protección y promoción de los derechos humanos– ha aceptado escuchar las preocupaciones de la sociedad civil panameña sobre los últimos sucesos que han impactado el sistema de justicia del país. Específicamente, la polémica elección de los dos nuevos magistrados de la Corte Suprema, que dejó en evidencia el amargo sabor del control ejercido desde el Palacio de las Garzas.
Hace 17 añosCon profunda amargura, los panameños una vez más tendremos que soportar las arbitrariedades de esos que dicen representarnos en la Asamblea Nacional. Esta semana, la mayoría de los diputados de la Comisión de Gobierno de la Asamblea echó por tierra una vieja aspiración de los ciudadanos: conocer la declaración jurada de los bienes patrimoniales de todos los funcionarios obligados a presentarla. Este instrumento sirve de referencia para saber si un servidor público se ha enriquecido durante el tiempo que sirvió al Estado.
Hace 17 añosCon profunda amargura, los panameños una vez más tendremos que soportar las arbitrariedades de esos que dicen representarnos en la Asamblea Nacional. Esta semana, la mayoría de los diputados de la Comisión de Gobierno de la Asamblea echó por tierra una vieja aspiración de los ciudadanos: conocer la declaración jurada de los bienes patrimoniales de todos los funcionarios obligados a presentarla. Este instrumento sirve de referencia para saber si un servidor público se ha enriquecido durante el tiempo que sirvió al Estado.
Hace 17 añosAlgunas de las personas que manejan los hilos del Órgano Judicial lo hacen de forma tan torpe, que hasta un niño se daría cuenta de que le están haciendo trampa al sistema. Veamos el caso de la Fundación Mar del Sur o el de los durodólares. Ambos llevan años dando vuelta en los despachos judiciales sin que se produzca una sola acción que nos haga pensar que se impartirá justicia. Al contrario, los funcionarios parecen utilizar estos expedientes de almohada para tomar su siesta diaria.
Hace 17 añosAlgunas de las personas que manejan los hilos del Órgano Judicial lo hacen de forma tan torpe, que hasta un niño se daría cuenta de que le están haciendo trampa al sistema. Veamos el caso de la Fundación Mar del Sur o el de los durodólares. Ambos llevan años dando vuelta en los despachos judiciales sin que se produzca una sola acción que nos haga pensar que se impartirá justicia. Al contrario, los funcionarios parecen utilizar estos expedientes de almohada para tomar su siesta diaria.