Hace 18 añosA medida que se calienta el ambiente electoral y salen a relucir vínculos, conexiones y lazos, se hace más relevante conocer cuál es el patrimonio de los candidatos presidenciales.
Hace 18 añosQué feliz coincidencia que, justo cuando la candidata presidencial del partido gobernante empieza a perder simpatías, el gobierno ordena redoblar esfuerzos –y despilfarrar nuestros impuestos– para divulgar las bondades, las obras y los logros de su gestión. Y para ello ha previsto gastar más del doble del presupuesto ejecutado el año pasado. ¿Calificaría eso o no como propaganda electorera?
Hace 18 añosQué feliz coincidencia que, justo cuando la candidata presidencial del partido gobernante empieza a perder simpatías, el gobierno ordena redoblar esfuerzos –y despilfarrar nuestros impuestos– para divulgar las bondades, las obras y los logros de su gestión. Y para ello ha previsto gastar más del doble del presupuesto ejecutado el año pasado. ¿Calificaría eso o no como propaganda electorera?
Hace 18 añosIndependientemente de las bondades o deficiencias del programa Red de Oportunidades del Gobierno, ha quedado en evidencia –con los datos divulgados por el Ministerio de Desarrollo Social– que hay importantes fallas de control y fiscalización. Pero lo más grave es que nos enfrenta a la realidad de que el juega vivo y la corrupción han penetrado tan profundamente nuestra sociedad que, incluso, hay quienes comprometen su honor por un par de dólares.
Hace 18 añosIndependientemente de las bondades o deficiencias del programa Red de Oportunidades del Gobierno, ha quedado en evidencia –con los datos divulgados por el Ministerio de Desarrollo Social– que hay importantes fallas de control y fiscalización. Pero lo más grave es que nos enfrenta a la realidad de que el juega vivo y la corrupción han penetrado tan profundamente nuestra sociedad que, incluso, hay quienes comprometen su honor por un par de dólares.
Hace 18 añosEl ejemplo más grotesco de una deficiente administración de recursos del Estado lo estamos viendo en las bananeras de Puerto Armuelles. Con una errática política de subsidios, en un descarado derroche de nuestros impuestos, el Gobierno viene pagando –sin propósito coherente– medio millón de dólares mensuales en salarios a una cooperativa de 2 mil 800 empleados, sin contar créditos concedidos por el Banco Nacional de 24 millones de dólares, invertidos en plantaciones que hoy son una pérdida.
Hace 18 añosEl ejemplo más grotesco de una deficiente administración de recursos del Estado lo estamos viendo en las bananeras de Puerto Armuelles. Con una errática política de subsidios, en un descarado derroche de nuestros impuestos, el Gobierno viene pagando –sin propósito coherente– medio millón de dólares mensuales en salarios a una cooperativa de 2 mil 800 empleados, sin contar créditos concedidos por el Banco Nacional de 24 millones de dólares, invertidos en plantaciones que hoy son una pérdida.
Hace 18 añosOtro escándalo ha quedado en la impunidad gracias a la Corte Suprema. Se trata de la concesión otorgada en la administración de Pérez Balladares a la empresa Ocean Pollution Control, obtenida en la misma fecha en que se le concedió otra a Ports Engineering & Consultans Corp. (PECC).
Hace 18 añosOtro escándalo ha quedado en la impunidad gracias a la Corte Suprema. Se trata de la concesión otorgada en la administración de Pérez Balladares a la empresa Ocean Pollution Control, obtenida en la misma fecha en que se le concedió otra a Ports Engineering & Consultans Corp. (PECC).
Hace 18 añosHaciendo un balance de la jornada política de este fin de semana, el resultado es penoso. Ningún candidato a la Presidencia ha presentado a la ciudadanía un plan de gobierno claro, concreto y con propuestas reales para solucionar los problemas y satisfacer las necesidades esenciales de este país.