Hace 20 años¿Desde cuándo la Asamblea Nacional frena la discusión de un proyecto de ley con el conveniente argumento de que los afectados –leáse "transportistas"– no quieren dialogar? Pues que entiendan nuestros diputados que el resto del país, y los miles de ciudadanos que todos los días sufren los abusos de los transportistas, esperan acciones. ¿Qué más tiene que suceder en el país para que se tome en serio el problema del transporte público?
Hace 20 años¿Desde cuándo la Asamblea Nacional frena la discusión de un proyecto de ley con el conveniente argumento de que los afectados –leáse "transportistas"– no quieren dialogar? Pues que entiendan nuestros diputados que el resto del país, y los miles de ciudadanos que todos los días sufren los abusos de los transportistas, esperan acciones. ¿Qué más tiene que suceder en el país para que se tome en serio el problema del transporte público?
Hace 20 añosEl caos urbano se agrava, y por encima de los discursos nadie parece tener la fuerza ni la valentía de poner orden. Con la construcción de decenas y decenas de nuevos edificios, llega de la mano toda suerte de preocupaciones que van desde densidades copadas, hasta el delicado tema de la seguridad.
Hace 20 añosEl caos urbano se agrava, y por encima de los discursos nadie parece tener la fuerza ni la valentía de poner orden. Con la construcción de decenas y decenas de nuevos edificios, llega de la mano toda suerte de preocupaciones que van desde densidades copadas, hasta el delicado tema de la seguridad.
Hace 20 añosAl comenzar mañana el año escolar, algunas escuelas retornarán a los males de siempre. Seremos testigos de estudiantes que entran a salones con sillas viejas e inservibles –o sin ellas–, con aulas a medio terminar, con tejados agujereados, con baños impresentables, con profesores de menos y seguramente presenciaremos a docentes y alumnos en protesta por estas o alguna otra razón similar. Lo mismo cada año. A pesar de las inmensas sumas presupuestadas, seguimos con una educación oficial deficiente, muy lejos del ideal que nos merecemos. Por encima de las carencias físicas, hay una gran ausencia en la calidad de la instrucción y los gremios magisteriales tienen también una deuda con la sociedad que solo les escucha sus reclamos salariales. Y esa no es la peor parte. A Panamá le llegó el futuro de pronto y, desgraciadamente, no estamos preparados para satisfacer las exigencias de un país que ha despertado del letargo económico. El auge llega en un momento en que la educación parece estar de vacaciones, cansada y consumida. En vez de seguir presumiendo de los rascacielos, construyamos las bases de nuestro sistema educativo que es la única manera de sostener el desarrollo nacional.
Hace 20 añosAl comenzar mañana el año escolar, algunas escuelas retornarán a los males de siempre. Seremos testigos de estudiantes que entran a salones con sillas viejas e inservibles –o sin ellas–, con aulas a medio terminar, con tejados agujereados, con baños impresentables, con profesores de menos y seguramente presenciaremos a docentes y alumnos en protesta por estas o alguna otra razón similar. Lo mismo cada año. A pesar de las inmensas sumas presupuestadas, seguimos con una educación oficial deficiente, muy lejos del ideal que nos merecemos. Por encima de las carencias físicas, hay una gran ausencia en la calidad de la instrucción y los gremios magisteriales tienen también una deuda con la sociedad que solo les escucha sus reclamos salariales. Y esa no es la peor parte. A Panamá le llegó el futuro de pronto y, desgraciadamente, no estamos preparados para satisfacer las exigencias de un país que ha despertado del letargo económico. El auge llega en un momento en que la educación parece estar de vacaciones, cansada y consumida. En vez de seguir presumiendo de los rascacielos, construyamos las bases de nuestro sistema educativo que es la única manera de sostener el desarrollo nacional.
Hace 20 añosEl doble discurso de los diputados es espectacular. Cuando analizaban el nuevo Código Penal, varias organizaciones pidieron con vehemencia a la Asamblea postergar su discusión, pues su contenido era cuestionable, incoherente y permisible. Pero los diputados no oyeron, mucho menos escucharon.
Hace 20 añosEl doble discurso de los diputados es espectacular. Cuando analizaban el nuevo Código Penal, varias organizaciones pidieron con vehemencia a la Asamblea postergar su discusión, pues su contenido era cuestionable, incoherente y permisible. Pero los diputados no oyeron, mucho menos escucharon.
Hace 20 añosMartín Torrijos es el presidente de la República y lidera el PRD. Tiene la costumbre de esconderse en los momentos más delicados y exponer a otros lanceros. A él le gusta hablar de desarrollo, de libertad y de cómo está convirtiendo a Panamá en un país "del primer mundo".
Hace 20 añosMartín Torrijos es el presidente de la República y lidera el PRD. Tiene la costumbre de esconderse en los momentos más delicados y exponer a otros lanceros. A él le gusta hablar de desarrollo, de libertad y de cómo está convirtiendo a Panamá en un país "del primer mundo".