Hace 22 añosEs interesante conocer que, en medio de las complejidades en que se halla el país, la mayoría de los panameños comparte una visión común sobre la conveniencia de llevar a cabo la expansión del Canal, como lo demuestra la última encuesta de LatiNetwork / Dichter&Neira para este medio. A la pregunta sobre la manera en que el panameño votaría hoy en un referendo acerca de lo que deba hacerse con relación al futuro de la vía, más del 70% de los consultados responde positivamente a nivel nacional. Aceptación que se sustenta en que el 63.4% de los encuestados reconozca tener elementos de juicio sobre las razones que determinan la necesidad mencionada. Ello, sumado a la sana discusión y a la polémica positiva que debe tener lugar este año, permite que en la opinión pública tome cuerpo un criterio adecuado sobre los alcances y efectos de la decisión más trascendental a que los panameños todos estamos abocados, si queremos asegurar la modernización, verdaderamente competitiva, de nuestro recurso más estratégico. Y todo es resultado, hay que decirlo sin mezquindad alguna, de la gestión administrativa de la Autoridad del Canal de Panamá, que ha logrado mantener un alto nivel de confianza y credibilidad.
Hace 22 añosEs interesante conocer que, en medio de las complejidades en que se halla el país, la mayoría de los panameños comparte una visión común sobre la conveniencia de llevar a cabo la expansión del Canal, como lo demuestra la última encuesta de LatiNetwork / Dichter&Neira para este medio. A la pregunta sobre la manera en que el panameño votaría hoy en un referendo acerca de lo que deba hacerse con relación al futuro de la vía, más del 70% de los consultados responde positivamente a nivel nacional. Aceptación que se sustenta en que el 63.4% de los encuestados reconozca tener elementos de juicio sobre las razones que determinan la necesidad mencionada. Ello, sumado a la sana discusión y a la polémica positiva que debe tener lugar este año, permite que en la opinión pública tome cuerpo un criterio adecuado sobre los alcances y efectos de la decisión más trascendental a que los panameños todos estamos abocados, si queremos asegurar la modernización, verdaderamente competitiva, de nuestro recurso más estratégico. Y todo es resultado, hay que decirlo sin mezquindad alguna, de la gestión administrativa de la Autoridad del Canal de Panamá, que ha logrado mantener un alto nivel de confianza y credibilidad.
Hace 22 añosTras la sanción de la ley de delitos contra el ambiente, y debido a la preocupación que ha venido creciendo a lo largo de los últimos años, la comunidad tiene la responsabilidad de armonizar el desarrollo económico con la preservación del medio ambiente. Un ejemplo de ello es el proyecto urbanístico en el Parque Natural Camino de Cruces, impulsado por inversionistas, pero cuestionado ampliamente por muchos habitantes y ecologistas. Desde siempre, los parques naturales panameños han sido una de las reservas naturales más bellas y ricas del mundo, pero también han sufrido de la carencia de planes y recursos del Estado para su conservación. En los últimos años ese olvido ha motivado diversas iniciativas de desarrollo urbano que, a pesar de tener efectos positivos en la creación de oportunidades de trabajo, también pueden generar los desequilibrios propios cuando se trata de construcciones que se hacen sin el debido cuidado ambiental. Por eso, proyectos como el de la citada urbanización no deberían avanzar sin evaluaciones adecuadas previas sobre su incidencia en el ecosistema y la calidad de vida de los habitantes.