Julio Fidel Macías Hernández | Hace 9 añosSe escucha con frecuencia que nuestra Corte Suprema de Justicia transita descalza por vericuetos oscuros y contaminados por intereses insanos y que históricamente ha sido sobrepasada por circunstancias que demandan su correcto actuar, llegando inclusive, a equipararle en otrora a un “potrero lleno de garrapatas”. Algunos podrían asumir que es una fama muy bien ganada y para nada inmerecida. Sin embargo, debemos ser ecuánimes al justipreciar aquellos casos en donde la Corte y la justicia, en general, actúan correctamente. En mi criterio, el Fallo de la Corte fechado 6 de abril de 2017, que concede sendas acciones de amparo de garantías constitucionales interpuestas a favor de José Raúl Mulino Quintero y Alejandro Garuz Recuero, y que traslucen en el efecto práctico y jurídico de anular actuaciones realizadas por la fiscalía de la causa, seguida a los prenombrados por delito contra la administración pública, debido a que estas fueron realizadas de manera extemporánea y sin autorización judicial, es jurídicamente correcto. Caminar en sentido contrario a esta decisión de la Corte Suprema de Justicia es, sencillamente, motivarse con el hígado y no con la razón. Sí, reconozco que aunque me hubiese gustado que la justicia penal actuara de igual manera en los casos de Pablo Pueblo y Juan de Los Palotes, ello no es suficiente para negar que en este caso la Corte Suprema de Justicia actuó en estricto derecho al anular o dejar sin efecto actuaciones de la Fiscalía realizadas fuera de término y sin contar con autorización del Tribunal. Las reglas del juego están instituidas, y si no son respetadas por los actores, entonces nada tiene sentido, ni siquiera la justicia misma.
Roberto Brenes P. | Hace 9 añosLos panameños tenemos muchos anhelos, pero ahora dos muy importantes: clasificar al Mundial de fútbol y tener una justicia efectiva. Aunque no parezca, para lograr estas disimiles metas tenemos limitaciones comunes. Una mentalidad tercermundista frente al esfuerzo, el mérito y los resultados y de allí un modus operandi crónico basado en la improvisación y en pensar que lo sabemos todo.
Jorge Glas niega las acusaciones y ha dicho que si hay pruebas, que las presenten.
Cecilia Fonseca S.Hace 9 añosDe acuerdo con la investigación, el partido habría manejado de forma ilícita al menos 6.7 millones de quetzales (unos $923 mil 520). De ese total, 4.3 millones de quetzales (unos $602 mil) corresponderían a gastos de campaña electoral no reportados y fuentes de financiamiento no identificadas, y unos 2.3 millones de quetzales (unos $320 mil 853) a depósitos en las cuentas del partido en 2015, no reportados al Tribunal Supremo Electoral (TSE), señala un informe presentado a la prensa y disponible en el sitio web de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), que también participó de la investigación.
Se espera que hoy se reúnan los miembros de la Comisión de Gobierno y Justicia.
Andrea GalloHace 9 añosLa iniciativa debió ser discutida en la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales de la AN el pasado mes de abril, sin embargo, por falta de cuórum esto no pudo ser posible.
Aldo Brunette | Hace 9 añosEl concepto de corrupción tiene una variante que va de acuerdo a cada circunstancia, o sea que es amplio en su aceptación; en el cual se involucra soborno, fraude, apropiación indebida u otras formas de desviación de los recursos por algún funcionario público, pero no se limita de manera exclusiva a ello. La corrupción no es un fenómeno exclusivo de los sectores públicos, sino más bien son la consecuencia de los intereses particulares o privados. La corrupción además, se extiende como sangre por las venas, a los casos de nepotismo, extorsión, tráfico de influencias, uso indebido de información privilegiada para beneficio o fines personales, así como la compra y venta de las decisiones judiciales, entre otras prácticas.
Saca fue enviado a medicina legal para un chequeo antes de que se iniciara el juicio.
AFP | SAN SALVADOR, El SalvadorHace 9 años“Al expresidente Saca se le sumará un nuevo delito: cohecho activo (soborno)”, dijo el fiscal Will Ruiz, citado por la cuenta de Twitter de la Fiscalía General de la República (FGR), el pasado lunes.