


Todo parece indicar que el repetitivo “no voy” de los taxistas ahora se ha vuelto en su contra con la aparición del nuevo sistema de transporte. La situación la resumía así un usuario esta semana: “Muchos taxistas le decían al pasajero que no iban y ahora quieren montar al pasajero casi obligatoriamente para poder ellos sobrevivir”.
Y es que, si hay un sector que se ha visto afectado con la llegada de la Línea Uno del Metro, es el del transporte selectivo. Lunes, martes, miércoles o viernes, los taxistas llaman a los pasajeros a pie de calle con sus bocinas. Antes, sólo utilizaban el pito los domingos.
Óscar Herrera, conductor de taxi, resume así la situación: “Sólo he sacado para la gasolina. Debo cuatro días de alquiler de vehículo. Nos estamos viendo muy afectados”. Mientras, Félix Pérez asegura que sólo obtiene 10 dólares limpios por jornada.
En tanto, Orlando Orestes es un conductor de taxi que a punto está de jubilarse. Esta semana tomó el metro para conocerlo por dentro y pudo constatar que “le está haciendo mella” a su propio sector. “La mayoría de los taxistas decían no voy por los tranques que había, y el tranque no va a disminuir”.
La imagen del usuario que toma el taxi exclusivamente para llegar a la estación de metro más próxima se generaliza. Y algunos usuarios indican, que los conductores han decidido establecer sus propias tarifas.
“Cuando antes pagaba 2 dólares para trasladarme de casa al trabajo, esta semana me han llegado a solicitar 4 cuatro”.
“Ahora sí quieren ir los taxistas”, comentaba otra usuaria molesta consultada. El resumen de Analida Chirú era que “no quieren ir, su tarifa es más alta que el metro y la demora es mayor”. Ella, ahora opta, “en la medida de lo posible por el metro”.
Con este panorama, los conductores de taxi esperan que el Gobierno fije el precio definitivo del viaje y así poder recuperar algunos usuarios que esta semana cambiaron el taxi, por el metro.





Tras comenzar oficialmente las operaciones de la Línea Uno del Metro de Panamá al mediodía de hoy, lunes, seguían subiéndose personas con la intención solo de pasear y conocer el nuevo sistema de transporte.
Esa situación dificultaba los transbordos de las personas que si utilizaban los trenes para movilizarse a sus centros de trabajo.
El anterior escenario se vivía con más intensidad especialmente en las estaciones de Plaza 5 de Mayo y Albrook.
Durante un recorrido realizado este mediodía incluso se observó a personas que laboran en el área de Transístmica que fueron a Albrook a almorzar.
MANEJO DE PÚBLICO
No obstante, el personal del Metro mantiene una coordinación para que prevalezcan las medidas de seguridad, especialmente en los andenes.
Un ejemplo de ello es que han podido manejar la cantidad de público en las horas pico, como el mediodía en la estación de Albrook, en donde impiden que las personas bajen al anden cuando hay muchos ususarios.
Otro hecho a resaltar es que los conductores están atentos a cualquier uso inadecuado de los equipos de los vagones de seguridad, como los botones verdes de las puerrtas y los tiradores rojos.
En Albrook además un grupo de estudiantes, que aprovecharon su hora de salida para pasear en el Metro, no siguió la indicaciones de seguridad y se montaron con sus mochilas al hombro.
Los agentes destinados en las estaciones también dan indicaciones para que las personas que cargan niños o con alguna discapacidad puedan ingresar a los vagones primero.
FRECUENCIA
Hasta el mediodía de hoy, lunes, los trenes llegaban con una frecuencia que oscilaba entre los tres y cuatro minutos.
En este punto los pasajeros olvidan las medidas de seguridad porque no esperan que los pasajeros se bajen para luego ingresar en los vagones.
También olvidan apretar el botón verde de las puertas cuando se deben bajar, a pesar que una grabación constantemente advierte sobre su uso adecuado.