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El presidente venezolano Nicolás Maduro volvió a arremeter este viernes, 7 de marzo, contra el gobernante panameño Ricardo Martinelli.
Maduro enfatizó que rompió relaciones con Panamá debido a que "nadie puede venir a hablar en nombre de nuestra patria" para pedir la intervención de fuerzas extranjeras. “Venezuela se tiene que respetar”, expresó.
Maduro llegó a decir que el presidente de Panamá cobraba un 20% a los empresarios por los productos que le compraba Venezuela, reportó Globovisión.
"Es la primera vez que voy a comentar esto. Me dijeron los empresarios de la Zona Libre de Colón, en Panamá, que el presidente panameño les estaba cobrando 20% por cada factura que se cancelara desde Cadivi [oficina del control de cambio], para cancelar su campaña electoral interna", dijo Maduro, en un acto oficial en la región de Miranda.
También afirmó que el canciller panameño Francisco Álvarez de Soto estuvo pidiendo la intervención de Venezuela en más de 15 países.
Por otro lado, el presidente sudamericano aseveró que “afortunadamente” se tuvo anoche una gran victoria en la sesión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde se trata el tema de Venezuela.
“Muchas gracias a todos los gobiernos”, indicó el sucesor de Hugo Chávez. Sobre la posición de Panamá, Maduro dijo que el gobierno de Panamá se quedó “solo solito y derrotado derrotadito”.
Más temprano, el presidente Martinelli dio a conocer en un acto oficial que no le respondería a Maduro. “Yo creo que el que debe dar una disculpa es él [Maduro] a Panamá, a todo el pueblo panameño… lo que ha hecho no tiene nombre”. Martinelli reiteró que Panamá es un país hermano que quiere la paz y armonía. “No hemos hecho nada indebido”.
El Consejo Permanente de la OEA reanudó hoy su debate a puerta cerrada sobre la situación en Venezuela. Los embajadores de la OEA iniciaron la reunión formal que quedó suspendida la madrugada del viernes, después de ocho horas de debate infructuoso en torno a un proyecto de declaración conjunta sobre la crisis política generada por las protestas en Venezuela.




El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, declaró este viernes, 7 de marzo, que no le respondería a su homólogo de Venezuela, Nicolás Maduro.
Martinelli expresó que Maduro ha demostrado ser un inmaduro y que tampoco iba a responder a su lenguaje soez y vulgar.
Las declaraciones de Martinelli surgen un día después que Maduro lo llamara lacayo de Estados Unidos y que el embajador panameño ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Arturo Vallarino, estaba conspirando contra Venezuela en Washington.
Maduro decidió romper relaciones con Panamá el miércoles pasado, luego que Vallarino pidiera en la OEA una reunión de cancilleres para tratar el tema de Venezuela.
El mandatario venezolano incluso afirmó ayer que el ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Francisco Álvarez de Soto, habló con los cancilleres de la región, sin consultar antes a Venezuela.
Esa afirmación fue negada esta mañana por Álvarez de Soto, quien declaró que él habló con el canciller venezolano, Elías Jaua, para explicarle los propósitos de la petición de Panamá ante la OEA. “Lo único que desea Panamá es buscar la paz y la armonía para que exista el diálogo entre los hermanos venezolanos”, enfatizó.
El mandatario panameño destacó también que Venezuela es un país que “prácticamente está en bancarrota y no debería estarlo porque es una nación muy rica”.
Agregó que existe en ese país sudamericano un verdadero desgreño administrativo y le deben a Panamá cifras superiores a los mil millones de dólares.
“Yo no quisiera pensar que esto es un excusa para no pagar, no quisiera pensar que el Estado venezolano es un estado mala paga”, dijo Martinelli, en alusión a que la ruptura de relaciones esté más relacionada a la deuda que mantienen con los comerciantes de la Zona Libre de Colón.
(Con información de Eduardo Mendoza)

