Redacción de La PrensaHace 2 añosAlcaldes electos de algunas de las principales ciudades del país coinciden en algo elemental: el dinero de la descentralización no debe ser destinado al gasto de operación, es decir, usarse para planillas, como actualmente se hace con buena parte de esta asignación. La ley original establecía que el 90% de ese dinero debía invertirse en obras pactadas con cada comunidad, y el 10% fuera para funcionamiento, es decir, para contratar el personal a cargo de ejecutar esas obras. El Gobierno, durante la pandemia, trastocó estos valores alegando que era una medida de carácter temporal, pero en la práctica, la ley no ha vuelto a su texto original. Bien hacen los que serán los nuevos alcaldes, de volver a invertir el dinero para los habitantes de sus ciudades y dejar de malgastarlo en personal innecesario, contratado solo porque los actuales alcaldes han instaurado políticas abiertamente clientelistas, práctica corrupta que hay que eliminar tan pronto como tomen posesión. La sinvergüenzura, el descaro, la irresponsabilidad y el escaso escrúpulo para dilapidar el dinero tiene que acabarse. La era de la abundancia debe llegar a su fin y la de austeridad debe comenzar, y por eso, de ahora en adelante, cada dólar debe contar.
Rafael CandanedoHace 2 añosJulio E. Murray es compatriota y obispo de la Iglesia Anglicana de Panamá (antigua Iglesia Episcopal). Lleva un cuarto de siglo en el cargo.
Hace 2 añosLas manifestaciones para renovar la dirigencia de los partidos políticos tradicionales comenzaron tras las elecciones. No es algo que deba tomarse a la ligera, ya que nuevas fuerzas políticas emergen en el horizonte y han ganado una importante batalla en la Asamblea Nacional, donde los candidatos de libre postulación por primera vez representan a la bancada con mayor cantidad de curules. Los líderes de los partidos tradicionales deben rendir cuentas a sus miembros, quienes les confiaron la dirección de sus respectivos partidos con la esperanza de un desempeño mejor en comparación con los comicios anteriores. Es evidente que el reinado de muchos llega a su fin, y aquellos que no se renueven están condenados al fracaso una y otra vez. El descontento de la población quedó manifiesto en los resultados electorales pasados y los políticos de ninguna manera deben ignorar ese mensaje. Más bien, deberían buscar asesoramiento para comprender claramente las razones detrás del revés sufrido. Sin lugar a dudas, todo se reduce a promesas incumplidas, corrupción, abusos, incompetencia y falta de escrúpulos, transparencia y rendición de cuentas.
Julio Bermúdez Valdés Hace 2 añosCuando la anarquía reina, la razón pierde espacio, y aunque organizada, una campaña electoral no deja de tener esos rasgos, lo que, en ocasiones, hace imposible evaluaciones objetivas.
Gustavo Manrique SalasHace 2 añosAmérica Latina es una región diversa y dinámica que está experimentando cambios significativos en las preferencias y comportamientos de las personas en distintos ámbitos, desde la forma cómo se vinculan con la política hasta los nuevos hábitos de consumo.
Redacción de La PrensaHace 2 añosNO FUE. Ha salido Zulay Rodríguez a gritar a los cuatro vientos que defenderá la curul que, según ella, se ganó. ¿Esa misma curul a la que semanas atrás, de forma voluntaria y de manera unilateral, decidió abandonar para evitar que la juzgara la Corte Suprema en el caso de los lingotes de oro? Cómo se nota que ya pactó con el hijo de su difunto cliente y que ahora ha quedado que ya ni ve... como su colega.