Harry Brown Araúz / Yanina WelpHace 2 años“Like turkeys voting for Christmas” (como pavos votando por la Navidad) es una expresión que se usa en el mundo anglosajón para llamar la atención sobre algo que no es esperable. Si el pavo es el plato principal en las fiestas navideñas, con seguridad no estará a favor de la celebración en la que será sacrificado. La metáfora vale para pensar las estrategias de los partidos con representación parlamentaria en relación con las reglas del juego y muy especialmente las reglas electorales.
Ramón Varela MoralesHace 2 añosConsidero que, si bien los bienes materiales son algo deseable y a lo que se puede aspirar legítimamente, como todos los aspectos de la vida tienen un lado oscuro, como el Imperio de la popular serie Star Wars.
Susana LezcanoHace 2 añosYa el diablo tiró los dados y la suerte está echada, pero… ¿han sido tan malos los resultados de nuestras elecciones como para querer beberse un galón de cloro como vi a varios decir el domingo pasado? Sinceramente, no lo creo, aunque la reciente contienda electoral ha sido la más sucia que he visto en mi vida, pero creo que este enunciado tendría más valor viniendo de personas más adultas que vivieron en 4K la dictadura.
Redacción de La PrensaHace 2 añosAlcaldes electos de algunas de las principales ciudades del país coinciden en algo elemental: el dinero de la descentralización no debe ser destinado al gasto de operación, es decir, usarse para planillas, como actualmente se hace con buena parte de esta asignación. La ley original establecía que el 90% de ese dinero debía invertirse en obras pactadas con cada comunidad, y el 10% fuera para funcionamiento, es decir, para contratar el personal a cargo de ejecutar esas obras. El Gobierno, durante la pandemia, trastocó estos valores alegando que era una medida de carácter temporal, pero en la práctica, la ley no ha vuelto a su texto original. Bien hacen los que serán los nuevos alcaldes, de volver a invertir el dinero para los habitantes de sus ciudades y dejar de malgastarlo en personal innecesario, contratado solo porque los actuales alcaldes han instaurado políticas abiertamente clientelistas, práctica corrupta que hay que eliminar tan pronto como tomen posesión. La sinvergüenzura, el descaro, la irresponsabilidad y el escaso escrúpulo para dilapidar el dinero tiene que acabarse. La era de la abundancia debe llegar a su fin y la de austeridad debe comenzar, y por eso, de ahora en adelante, cada dólar debe contar.
Rafael CandanedoHace 2 añosJulio E. Murray es compatriota y obispo de la Iglesia Anglicana de Panamá (antigua Iglesia Episcopal). Lleva un cuarto de siglo en el cargo.
Hace 2 añosLas manifestaciones para renovar la dirigencia de los partidos políticos tradicionales comenzaron tras las elecciones. No es algo que deba tomarse a la ligera, ya que nuevas fuerzas políticas emergen en el horizonte y han ganado una importante batalla en la Asamblea Nacional, donde los candidatos de libre postulación por primera vez representan a la bancada con mayor cantidad de curules. Los líderes de los partidos tradicionales deben rendir cuentas a sus miembros, quienes les confiaron la dirección de sus respectivos partidos con la esperanza de un desempeño mejor en comparación con los comicios anteriores. Es evidente que el reinado de muchos llega a su fin, y aquellos que no se renueven están condenados al fracaso una y otra vez. El descontento de la población quedó manifiesto en los resultados electorales pasados y los políticos de ninguna manera deben ignorar ese mensaje. Más bien, deberían buscar asesoramiento para comprender claramente las razones detrás del revés sufrido. Sin lugar a dudas, todo se reduce a promesas incumplidas, corrupción, abusos, incompetencia y falta de escrúpulos, transparencia y rendición de cuentas.
Julio Bermúdez Valdés Hace 2 añosCuando la anarquía reina, la razón pierde espacio, y aunque organizada, una campaña electoral no deja de tener esos rasgos, lo que, en ocasiones, hace imposible evaluaciones objetivas.