Rafael CandanedoHace 2 añosNuestra lengua gana espacio en el mundo, en el que solo la superan en usuarios la inglesa, la hindi y la mandarín. Es patrimonio social común en comunidades de cuatro continentes.
Hace 2 añosLa reciente noticia de que el próximo gobierno abordará con renovada seriedad la crisis humanitaria en el Tapón del Darién es recibida con esperanza, tratándose de un asunto largamente descuidado con implicaciones políticas, sociales y económicas para toda la región. La designación de Frank Abrego como Ministro de Seguridad para el próximo quinquenio, a quien corresponderá abordar esta misión en primera instancia, no es fortuita. Su profundo conocimiento del terreno y de la problemática subyacente promete un enfoque más informado y eficaz. Esta medida es una clara señal de que estarán dispuestos a enfrentar este desafío con la urgencia que merece. No obstante, mientras aplaudimos este avance, es imperativo priorizar el respeto por los derechos humanos de los migrantes. Hacemos un llamado a las autoridades electas y a la comunidad internacional para que no solo respondan con medidas de control, sino con políticas que garanticen la protección y el respeto a la dignidad de cada migrante. La crisis del Darién no es solo un desafío logístico o de seguridad, sino una prueba de nuestra humanidad y valores compartidos.
Rolando Rodríguez B.Hace 2 añosLa dirigencia del PRD tiene tan atrofiado su olfato político –seguramente porque ya se acostumbró al estercolero en el que vive y prospera– que fue incapaz de imaginar, prevenir o visualizar la arrastrada que se le avecinaba con el peor de todos los candidatos presidenciales.
Hace 2 añosDiputados electos de partidos tradicionales, cuyos ideales son tan rancios como su trayectoria, se han empeñado en desvirtuar una iniciativa de sus colegas del movimiento independiente. Esta propuesta busca mejorar la imagen de la Asamblea Nacional mediante reformas muy necesarias al reglamento interno de este órgano del Estado. Critican la iniciativa alegando que existen asuntos más importantes que atender, sin considerar que, precisamente por ignorar las críticas, decenas de diputados perdieron su curul. Sin embargo, en el fondo, lo que realmente está en juego son los privilegios de los diputados. Parecen incapaces de aceptar que ninguno de ellos está por encima del resto, que la sociedad está cansada de su soberbia y egocentrismo, de ese complejo de emperador que adoptan tan pronto como respiran el aire del palacio legislativo. Estos diputados no están dispuestos a renunciar a sus prebendas; por el contrario, lucharán con todos los recursos a su disposición para mantener ese statu quo que les permite llevar una vida llena de lujos, tomar dinero que no les pertenece y actuar a su antojo sin enfrentar consecuencias. Esa es su verdadera prioridad, no los problemas reales de la sociedad, que parecen importarles muy poco.