Javier González Sánchez | Hace 10 años“Me han transmitido mucha desesperación para emprender ese viaje, que supone jugarse la vida. Pero también mucha ilusión”, afirma Évole. “Cuando hablan de Europa se les llena la boca, como ya no nos pasa a los europeos. Escuchándoles casi te reenamoras del continente”.
Hace 10 añosCinco años después hay problemas pendientes, como la negativa a formalizar su disolución y entregar las armas, pero no quedan dudas de que el cese era definitivo y que precisamente porque fue una decisión unilateral de la banda, no hay un riesgo razonable de marcha atrás.
Refugiados de países atacados nos devuelven la visita
José Carlos García Fajardo | Hace 10 añosY tenemos que seguirla porque su desenlace influirá en los destinos de España, de Europa y del resto del mundo, en esa locura que preside la destrucción de pueblos del sur sociológico que, con toda razón y derecho, se ha decidido a devolvernos la visita que les hemos hecho durante 500 años. Están desesperados porque ya no tienen nada que perder más que su miseria por la rapiña de sus riquezas naturales y de sus medios de vida. Esta invasión en busca de refugio y de acogida de personas y de familias, porque en sus tierras han esquilmado sus bosques y sus aguas, sus campos y sus medios de vida, sus esperanzas más elementales y entrañables, está plenamente justificada. Tienen todo el derecho a entrar en este reducto europeo por todos los medios y nosotros a acogerlos en nombre de la ética más fundamental, porque ellos forman parte de la familia universal, de la koinonía (comunión), de la especie humana a la que todos pertenecemos. Por encima de religiones fundamentalistas, de criminales sistemas de capitalismo financiero, de la destrucción del medio ambiente en el que todos vivimos, nos movemos y somos. Como sucedió con el imperio romano y otros sistemas despóticos, fascistas, soviéticos, totalitarios y alimentados por la codicia más desaforada e inhumana que efectuó genocidios en América, África, China, Indochina, India y en tantos países, y no digamos en el exterminio de los aborígenes de Australia y de Nueva Zelanda.
Miembros del ejército progubernamental libio se enfrentan a militantes del EI en Sirte.
Francisco Peregil | Hace 10 añosMisrata. Varias milicias se reparten el poder en esta ciudad estado. Milicias que son leales al Consejo Presidencial respaldado por la ONU. La situación ahí es más segura que en Trípoli, pero las secuelas de cinco años de enfrentamientos pueden verse en sus calles. La mayor parte de los edificios destruidos durante el enfrentamiento con Gaddafi siguen igual.
Luis Doncel | Hace 10 añosPero el ministro Sobotka no comparte esta idea. “Ya tenemos monumentos que recuerden lo ocurrido, como, por ejemplo, el campo de concentración de Mauthausen. También va a continuar el trabajo de los historiadores para investigar el período nazi”, asegura.
Danilo Arbilla | Hace 10 añosLanata dijo que lamentaba que “el gobierno de Macri especule con esto y que le encante que Cristina esté libre”. “El año que viene el peronismo va dividido y a ellos les sirve”, explicó. “Me parece una mierda, pero es así”, dijo, y se preguntó: “Después del Gobierno más corrupto de la historia, ¿cuántos presos hay? Hay tres: Jaime, Lázaro, y está preso López”. “Me cansa toda esta miseria, toda esta pequeñez”, dijo el periodista, quien luego arremetió contra la expresidenta en términos que quizás solo no sonrojarían a Hebe de Bonafini, la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo que suele usar un léxico parecido.
Carlos E. Cué | Hace 10 añosEs lo que le piden a Macri y a los ministros en sus asados de fin de semana muchos de sus amigos y familiares, explican en su entorno. Es lo que reclaman los oyentes cuando les dan espacio en las radios más cercanas al macrismo. Es lo que se ve en las redes sociales. Una parte importante de los fieles al presidente le exigen que mueva todo lo que está en su mano para que los jueces la metan en prisión por corrupción.
Jorge Ramos | Hace 10 añosYo lo vi. Nadie me lo contó. Construyeron su esvástica con madera y clavos poco antes de que se metiera el sol, en el jardín trasero de una casa en una pequeña población de Ohio.