Julio Ligorría Carballido | Hace 16 añosDolorosamente se comprueba que –a pesar de las lecciones que arroja la historia contemporánea– el poder sigue haciendo perder la noción de la realidad a quienes lo ejercen. Es tal la fantasía que se arraiga entre muchos funcionarios o líderes de toda especie, que todo cuánto ellos viven gira en torno a sus deseos, sus planes y sus expectativas en aras de ser hoy más poderoso que ayer, y mañana, más que hoy.
Jorge Ramos | Hace 16 años“¿Izquierda o derecha?”, le pregunto al destacado músico, actor y político latinoamericano, Rubén Blades, durante una entrevista reciente.
Julio Ligorría Carballido | Hace 16 añosDolorosamente se comprueba que –a pesar de las lecciones que arroja la historia contemporánea– el poder sigue haciendo perder la noción de la realidad a quienes lo ejercen. Es tal la fantasía que se arraiga entre muchos funcionarios o líderes de toda especie, que todo cuánto ellos viven gira en torno a sus deseos, sus planes y sus expectativas en aras de ser hoy más poderoso que ayer, y mañana, más que hoy.
Camilo José Cela Conde | Hace 16 añosEl actor español Guillermo Toledo, Willy para los allegados y amigos, declaró hace poco en Mallorca que Mario Vargas Llosa es uno de los mejores escritores a los que ha tenido acceso y, a la vez, un derechista muy peligroso. Como eso de tener acceso, hablando de escritores, debe referirse a los libros que publican, nos encontramos una vez más con el enfrentamiento entre calidad literaria y valores humanos.
Hace 16 añosAl Qaeda está probablemente desesperada por no haber podido reeditar el atentado de las Torres Gemelas de septiembre de 2001 y experimenta incesantemente con nuevos métodos terroristas, que aterran por su simplicidad, la distancia desde la que se operan y la fragilidad de los países a partir de los que se actúa.
Hace 16 añosAl Qaeda está probablemente desesperada por no haber podido reeditar el atentado de las Torres Gemelas de septiembre de 2001 y experimenta incesantemente con nuevos métodos terroristas, que aterran por su simplicidad, la distancia desde la que se operan y la fragilidad de los países a partir de los que se actúa.
Sergio Muñoz Bata | Hace 16 añosEl teléfono de mi casa no para de sonar. Hace más de un mes que todos los días, mañana, tarde y noche voluntarios, activistas y vendedores no dan tregua a los votantes como yo, llamando insistentemente para intentar persuadirnos con su propaganda política. En la televisión y en la radio la saturación de anuncios políticos es también insoportable. Por correo llega propaganda de candidatos, sindicatos, compañías petroleras, agentes de bienes raíces, asociaciones de comerciantes, cámaras de comercio, partidos políticos, asociaciones de latinos, de mujeres, de afroamericanos; de agrupaciones en contra o a favor de un aumento a los impuestos; de ambientalistas, de autoridades municipales, estatales y federales. Tan sólo la guía para elecciones en la ciudad donde yo vivo tiene 176 páginas. Pero toda la información y la propaganda que nos abruma en vísperas de la elección de esta semana es apenas la primera estación del tortuoso y largo camino que tenemos que recorrer los votantes en Estados Unidos.
Hace 16 añosEl presidente Luiz Inácio Lula da Silva se retira –al menos de momento– tras ocho años de mandato con los índices de popularidad –supera el 80%– más alto que jamás haya conocido un presidente de Brasil. La campaña de su delfín, la ex ministra y ex izquierdista radical Dilma Rousseff, ha sido diáfana. Yo soy la continuadora, ha dicho menos que entre líneas, en lo que casi coincidía con las críticas de la oposición, aunque esta en vez de continuadora prefería hablar de marioneta. El propio presidente se ha volcado en apoyo de su candidata, aunque, muy formal, ha subrayado que espera que Rousseff cubra los dos mandatos consecutivos que permite la Constitución.
Hace 16 añosEl presidente Luiz Inácio Lula da Silva se retira –al menos de momento– tras ocho años de mandato con los índices de popularidad –supera el 80%– más alto que jamás haya conocido un presidente de Brasil. La campaña de su delfín, la ex ministra y ex izquierdista radical Dilma Rousseff, ha sido diáfana. Yo soy la continuadora, ha dicho menos que entre líneas, en lo que casi coincidía con las críticas de la oposición, aunque esta en vez de continuadora prefería hablar de marioneta. El propio presidente se ha volcado en apoyo de su candidata, aunque, muy formal, ha subrayado que espera que Rousseff cubra los dos mandatos consecutivos que permite la Constitución.
Sergio Muñoz Bata | Hace 16 añosEl teléfono de mi casa no para de sonar. Hace más de un mes que todos los días, mañana, tarde y noche voluntarios, activistas y vendedores no dan tregua a los votantes como yo, llamando insistentemente para intentar persuadirnos con su propaganda política. En la televisión y en la radio la saturación de anuncios políticos es también insoportable. Por correo llega propaganda de candidatos, sindicatos, compañías petroleras, agentes de bienes raíces, asociaciones de comerciantes, cámaras de comercio, partidos políticos, asociaciones de latinos, de mujeres, de afroamericanos; de agrupaciones en contra o a favor de un aumento a los impuestos; de ambientalistas, de autoridades municipales, estatales y federales. Tan sólo la guía para elecciones en la ciudad donde yo vivo tiene 176 páginas. Pero toda la información y la propaganda que nos abruma en vísperas de la elección de esta semana es apenas la primera estación del tortuoso y largo camino que tenemos que recorrer los votantes en Estados Unidos.