Alejandro Bolaños | Hace 17 añosLa cumbre del G–8, que reúne a los países más industrializados del mundo, se despidió el año pasado en Japón con indiferencia ante la apremiante solicitud de gobiernos africanos y organismos internacionales de más ayuda pública para los países pobres, angustiados por la vertiginosa escalada de los precios de alimentos básicos. De entonces a ahora, los precios se han relajado algo, aunque siguen muy altos. Y el hambre en el mundo, a diferencia de las últimas cuatro décadas, no ha dejado de crecer. El club de los países más ricos volvió el viernes sobre sus pasos y decidió cerrar la cita de este año en L’Aquila de forma bien distinta, al promover un nuevo plan contra la crisis alimentaria.
Alejandro Bolaños | Hace 17 añosLa cumbre del G–8, que reúne a los países más industrializados del mundo, se despidió el año pasado en Japón con indiferencia ante la apremiante solicitud de gobiernos africanos y organismos internacionales de más ayuda pública para los países pobres, angustiados por la vertiginosa escalada de los precios de alimentos básicos. De entonces a ahora, los precios se han relajado algo, aunque siguen muy altos. Y el hambre en el mundo, a diferencia de las últimas cuatro décadas, no ha dejado de crecer. El club de los países más ricos volvió el viernes sobre sus pasos y decidió cerrar la cita de este año en L’Aquila de forma bien distinta, al promover un nuevo plan contra la crisis alimentaria.
Hace 17 añosChina, un régimen alérgico a cualquier tipo de disidencia, repite con resultados catastróficos un modelo de trato a sus minorías basado en la represión. Ha pasado en Tíbet y ocurre estos días en la provincia noroccidental de Xinjiang, a más de 3 mil kilómetros de Beijing, donde las protestas de la etnia uigur –musulmanes turcomanos– por el trato que recibe han sido sofocadas con una violencia desconocida en décadas. Los medios estatales hablan de ataques de los uigures a la etnia china han, las turbas de ésta campan sanguinariamente por las calles y las cifras oficiales, sin verificación posible, contabilizan más de 150 muertos y casi 10 veces más heridos. En Urumqi, la capital provincial, se mantiene el toque de queda, la supresión de internet y el control telefónico. La situación es tan seria como para que el presidente Hu Jintao haya abandonado la cumbre del G–8 en Italia y regresado a su país.
Julio Ligorría Carballido | Hace 17 añosA Honduras no le ha quedado más que asumir con dignidad el atropello internacional. Inmolándose, sigue abriendo la puerta de una nueva condición de la democracia: la autonomía de los países ante el formalismo de los entes supranacionales. Aunque la izquierda suele jugar mucho contra este precepto aplicándolo a los organismos financieros, ahora lo invoca bajo la visión chavista, logrando que la OEA pierda perspectiva y se desfigure a tal grado que exige, a toda costa, la reinstalación de un mandatario al cual la ley de su país ordenó destituir. Dicho en pocas palabras: se convierte en socia de un mandatario al que se le conocen sus andanzas, desde el fallido golpe del 92, hasta la continua violación de la Constitución venezolana.
Helen Popper | Hace 17 añosLa oposición en Argentina está aumentando la presión sobre la presidenta Cristina Fernández para que imprima un nuevo curso a su Gobierno, luego de la derrota en las elecciones legislativas de medio término, pero las señales de cambio son tenues por el momento.
Julio Ligorría Carballido | Hace 17 añosA Honduras no le ha quedado más que asumir con dignidad el atropello internacional. Inmolándose, sigue abriendo la puerta de una nueva condición de la democracia: la autonomía de los países ante el formalismo de los entes supranacionales. Aunque la izquierda suele jugar mucho contra este precepto aplicándolo a los organismos financieros, ahora lo invoca bajo la visión chavista, logrando que la OEA pierda perspectiva y se desfigure a tal grado que exige, a toda costa, la reinstalación de un mandatario al cual la ley de su país ordenó destituir. Dicho en pocas palabras: se convierte en socia de un mandatario al que se le conocen sus andanzas, desde el fallido golpe del 92, hasta la continua violación de la Constitución venezolana.
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Hace 17 añosChina, un régimen alérgico a cualquier tipo de disidencia, repite con resultados catastróficos un modelo de trato a sus minorías basado en la represión. Ha pasado en Tíbet y ocurre estos días en la provincia noroccidental de Xinjiang, a más de 3 mil kilómetros de Beijing, donde las protestas de la etnia uigur –musulmanes turcomanos– por el trato que recibe han sido sofocadas con una violencia desconocida en décadas. Los medios estatales hablan de ataques de los uigures a la etnia china han, las turbas de ésta campan sanguinariamente por las calles y las cifras oficiales, sin verificación posible, contabilizan más de 150 muertos y casi 10 veces más heridos. En Urumqi, la capital provincial, se mantiene el toque de queda, la supresión de internet y el control telefónico. La situación es tan seria como para que el presidente Hu Jintao haya abandonado la cumbre del G–8 en Italia y regresado a su país.
Hace 17 añosEl acuerdo preliminar entre Estados Unidos y Rusia para reducir en siete años alrededor de un tercio sus arsenales nucleares estratégicos, mediante un tratado que reemplace al de 1991 y que debería estar listo en diciembre, es un alentador indicio de deshielo, más allá de lo doctrinal, entre las superpotencias. Los resultados de la primera cumbre de Barack Obama con Dmitri Medvédev, que han dejado en el aire un puñado de temas importantes en las relaciones bilaterales, deben calibrarse aceptando previamente las expectativas limitadas de un encuentro en el que ambos nuevos presidentes se habían propuesto avanzar dejando atrás la mentalidad de guerra fría.
Hace 17 añosEl acuerdo preliminar entre Estados Unidos y Rusia para reducir en siete años alrededor de un tercio sus arsenales nucleares estratégicos, mediante un tratado que reemplace al de 1991 y que debería estar listo en diciembre, es un alentador indicio de deshielo, más allá de lo doctrinal, entre las superpotencias. Los resultados de la primera cumbre de Barack Obama con Dmitri Medvédev, que han dejado en el aire un puñado de temas importantes en las relaciones bilaterales, deben calibrarse aceptando previamente las expectativas limitadas de un encuentro en el que ambos nuevos presidentes se habían propuesto avanzar dejando atrás la mentalidad de guerra fría.