Carlos Alberto Montaner | Hace 18 añosMauricio Funes, el presidente electo de El Salvador, está colocado frente a un dilema potencialmente devastador: o dedica su paso por el gobierno a mejorar sustancialmente la democracia liberal y el régimen de economía de mercado que le han abierto las puertas del poder en unas elecciones limpias, o se empeña en demoler una y otro para incorporar a su país a la crispada familia del “socialismo del siglo XXI”, como le susurran al oído los elementos más radicales del FMLN, y como desde Caracas le sugiere a gritos el señor Hugo Chávez, pintoresco apóstol de esa delirante utopía.
José Antonio Zarraluqui | Hace 18 añosHemos tenido de visita en Estados Unidos (EU) al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, un tipo simpatiquísimo que logró reelegirse y conserva un porcentaje de aprobación alto, a pesar de los inmensos escándalos por corrupción de sus colaboradores íntimos. Lo curioso de su viaje a Washington –todavía el centro del poder mundial– es que no lo ha realizado en nombre propio o en procura de ventajas para su país, sino como una especie de representante del subcontinente latinoamericano, papel que siempre se creyó desempeñaría México.
Carlos Alberto Montaner | Hace 18 añosMauricio Funes, el presidente electo de El Salvador, está colocado frente a un dilema potencialmente devastador: o dedica su paso por el gobierno a mejorar sustancialmente la democracia liberal y el régimen de economía de mercado que le han abierto las puertas del poder en unas elecciones limpias, o se empeña en demoler una y otro para incorporar a su país a la crispada familia del “socialismo del siglo XXI”, como le susurran al oído los elementos más radicales del FMLN, y como desde Caracas le sugiere a gritos el señor Hugo Chávez, pintoresco apóstol de esa delirante utopía.
José Antonio Zarraluqui | Hace 18 añosHemos tenido de visita en Estados Unidos (EU) al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, un tipo simpatiquísimo que logró reelegirse y conserva un porcentaje de aprobación alto, a pesar de los inmensos escándalos por corrupción de sus colaboradores íntimos. Lo curioso de su viaje a Washington –todavía el centro del poder mundial– es que no lo ha realizado en nombre propio o en procura de ventajas para su país, sino como una especie de representante del subcontinente latinoamericano, papel que siempre se creyó desempeñaría México.
Peter Singer | Hace 18 añosDurante mi gira por Estados Unidos para promocionar mi libro, The Life You Can Save: Acting Now to End World Poverty, con frecuencia me preguntan si no es éste un momento inadecuado para pedir a los pudientes que aumenten su esfuerzo para acabar con la pobreza en otros países. Respondo enfáticamente que no. No cabe duda de que la economía mundial tiene problemas, pero, si los gobiernos y las personas recurren a esa excusa para reducir la ayuda a los más pobres del mundo, lo único que harán será multiplicar la gravedad del problema para el mundo en conjunto.
Emily Kaiser Y Lucia Mutikani | Hace 18 añosTodavía lejos de estar saludable, la economía estadounidense está mostrando algunos signos vitales alentadores mientras los consumidores se acercan de puntillas al centro comercial, los constructores recogen sus martillos y los manufactureros despejan sus inventarios. Esto sugiere que el primer trimestre, cerca de llegar a su fin, no podrá ser peor, y los temores apocalípticos de otra larga y dolorosa gran depresión no se ven garantizados. Pero eso no significa que la recesión haya terminado.
Emily Kaiser Y Lucia Mutikani | Hace 18 añosTodavía lejos de estar saludable, la economía estadounidense está mostrando algunos signos vitales alentadores mientras los consumidores se acercan de puntillas al centro comercial, los constructores recogen sus martillos y los manufactureros despejan sus inventarios. Esto sugiere que el primer trimestre, cerca de llegar a su fin, no podrá ser peor, y los temores apocalípticos de otra larga y dolorosa gran depresión no se ven garantizados. Pero eso no significa que la recesión haya terminado.
Peter Singer | Hace 18 añosDurante mi gira por Estados Unidos para promocionar mi libro, The Life You Can Save: Acting Now to End World Poverty, con frecuencia me preguntan si no es éste un momento inadecuado para pedir a los pudientes que aumenten su esfuerzo para acabar con la pobreza en otros países. Respondo enfáticamente que no. No cabe duda de que la economía mundial tiene problemas, pero, si los gobiernos y las personas recurren a esa excusa para reducir la ayuda a los más pobres del mundo, lo único que harán será multiplicar la gravedad del problema para el mundo en conjunto.
Peter Singer | Hace 18 añosDurante mi gira por Estados Unidos para promocionar mi libro, The Life You Can Save: Acting Now to End World Poverty, con frecuencia me preguntan si no es éste un momento inadecuado para pedir a los pudientes que aumenten su esfuerzo para acabar con la pobreza en otros países. Respondo enfáticamente que no. No cabe duda de que la economía mundial tiene problemas, pero, si los gobiernos y las personas recurren a esa excusa para reducir la ayuda a los más pobres del mundo, lo único que harán será multiplicar la gravedad del problema para el mundo en conjunto.
Anahí Rama | Hace 18 añosEl Salvador será gobernado desde junio por Mauricio Funes, un periodista que logró que la ex guerrilla alcanzara su anhelo de llegar al poder y que ahora debe decidir qué peso tendrá la izquierda radical en su gobierno y hacia dónde se alineará en la región. En sus primeras declaraciones tras su triunfo en las urnas el domingo, Funes se inclinó por seguir al brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y dijo que pretende gobernar más cerca de Estados Unidos que de izquierdistas en Latinoamérica como el venezolano Hugo Chávez.