

Que el panameño está indignado, molesto y hastiado de los escándalos de corrupción, ya no hay duda. Lo gritaron ayer en la marcha ciudadana contra la corrupción y la impunidad en la cinta costera.
“Me robaste”, “Caiga quien caiga”, “AltoALaCorrupción”, “Somos ciudadanos, no clientes”, “Que devuelvan los millones”, “¿Dónde está Vernon?”, “Con el PAN no se juega”, eran algunos de los pregones.
Eran centenas de frases que buscaban llamar la atención sobre el momento político que vive el país: exfuncionarios a los que se les descubrió millones de dólares en sus cuentas, mansiones, yates, fincas, ganado. Impunidad. La gente se siente saqueada.
Rafael Guardia Jaén, exdirector del polémico Programa de Ayuda Nacional (PAN), fue detenido por la presunta comisión de delitos contra la administración pública y peculado. Guillermo Ferrufino, el exministro de Desarrollo Social, que un día soñó con llegar a la Presidencia, acumula viviendas, fincas, vehículos y ganado.
Alejandro Moncada Luna, magistrado separado de la Corte Suprema de Justicia, es investigado por la Asamblea Nacional por enriquecimiento injustificado.
Apenas tres ejemplos de las complejas investigaciones que adelantan las autoridades. Ramsés Barrera, secretario general del Ministerio Público, dijo ayer que la presunta lesión patrimonial cometida por exfuncionarios de la administración de Ricardo Martinelli, por el momento, asciende a $833 millones 525 mil 584.31. (Ver noticia relacionada).
Por eso, la gente salió a la calle. Hombres, mujeres, niños. Todas las edades. Convencidos. Motivados.
“Es triste ver personas que entraron con un salario mínimo y ahora son multimillonarios. Eso es una vergüenza. Esta marcha es contra toda corrupción, el juega vivo, el pago de una coima”, aseguró la artista plástica Olga Sinclair, una de las que participó en la marcha vestida de blanco y con bandera panameña en mano.
“Los panameños no tenemos precio, no estamos a la venta”, manifestó Diego Castrellón, el estudiante ganador del Concurso de Oratoria 2014.
Reinier Rodríguez, presidente Club Kiwanis de Panamá, también envió un mensaje: “un país sin valores es un país sin futuro. Debemos acuerpar toda acción contra la corrupción. Tenemos disgusto por las exageraciones a las que han llegado funcionarios”.
Mientras que Alfredo Motta, del Movimiento Independiente por Panamá, señaló: “nos unimos por una sola causa: la justicia. No podemos seguir tolerando la corrupción y la impunidad. No es justo que en Panamá vivamos en Dubai y en Haití al mismo tiempo, en este país hay desigualdad en la educación, en la economía, en todo”.
PRESOS
La marcha alcanzó su clímax cuando llegó a la Contraloría General de la República, el edificio desde donde opera Gioconda Torres de Bianchini, la controla del país y una activista del partido Cambio Democrático. A ella la acusan de taparse los ojos frente al despilfarro administrativo del pasado quinquenio.
“Presa, presa”, “presa debe estar”, gritaban. Los indignados los quieren a todos presos. A Martinelli y a todo su Gabinete. Una voz gritaba: “Alma Cortés”, y un coro respondía: “presa”; “José Raúl Mulino”: “preso”; “Federico Suárez”: “preso”; “Jimmy Papadimitriu”: “preso”, “San Llorón [Guillermo Sáez–Llorens]”: “preso”, y así la lista crecía poco a poco. No se salvó ninguno.
Hasta los pequeños comerciantes aprovecharon para expresarse. “Hay chicha de limón para que se le baje la presión por tanta corrupción”, decía un vendedor de chicha y empanada.
“ Al corrupto castígalo con tu repudio...”, con cada frase la gente desbordaba su disgusto y coreaba: “Martinelli: preso”. También cantaron. “Que viva, viva Panamá... panameño, panameño, panameño vida mía, la patria nos necesita somos todos panameños”, coreaban.
Sabrina Ho de Ramos volvió a preguntar: ¿dónde está Vernon Ramos? “No solo se trata de mi esposo. Apoyamos este movimiento porque el pueblo panameño repudia todo acto de corrupción. Esto no puede seguir así, esto tiene que ser investigado profundamente”, manifestó la esposa del subdirector de análisis financiero de la Superintendencia del Mercado de Valores, y quien investigaba irregularidades en la casa de valores Financial Pacific. Desapareció el 16 de noviembre de 2012.
Mientras la cinta costera vibraba, movimientos similares palpitaban en Chitré, provincia de Herrera; en David, Chiriquí, y en Colón.
¿Cuántos fueron? Fueron miles. Vestidos de blanco, de rojo, de azul, de negro... de todos los colores. No importa la cifra, como dijo uno de los marchantes: “fue un buen comienzo, este es el inicio de un gran movimiento contra los corruptos. El pueblo despertó”.
Después de iniciadas las investigaciones contra el exdirector del Programa de Ayuda Nacional (PAN) Rafael Guardia Jaén y el exministro de Desarrollo Social Guillermo Ferrufino, por supuestas lesiones patrimoniales en perjuicio del Estado, las miradas están dirigidas, ahora, hacia la contralora de la República, Gioconda Torres de Bianchini.
El secretario general del Ministerio Público, Ramsés Barrera, informó ayer que los contratos firmados durante el gobierno de Ricardo Martinelli que son revisados por esa institución por supuestas irregularidades, suman, en conjunto, 833 millones 525 mil 584 dólares con 31 centésimos.
De este monto, el PAN lidera la lista de instituciones cuyos contratos son investigados, los cuales totalizan 752 millones 61 mil 392 dólares.
Aunque Barrera aseguró que los agentes activos del delito son los funcionarios que tenían el manejo y responsabilidad de estas entidades, el ex secretario general del Ministerio Público Rigoberto González consideró que las investigaciones deben extenderse a la Contraloría de la República y a quien la dirige. “La Contraloría tiene una gran responsabilidad en todo esto, por que todo indica que adoptaron una actitud de omisión en su labor de fiscalizar, lo cual también es un delito”, advirtió.
Para el excontralor Alvin Weeden, la Contraloría por acción u omisión tuvo complicidad en estos hechos.
“La misma contralora, los altos funcionarios de la Contraloría tienen que ser investigados. En el fondo, ellos fueron los causantes de este problema”, precisó.
GUSTAVO A. APARICIO O.


"Presa", "presa", la contralora debe estar presa". Uno de los nombres que más se mencionó esta mañana en la marcha contra la corrupción, fue el de la controla Gioconda Torres de Bianchini.
Frente a la Contraloría, en la avenida Balboa, precisamente culminó la marcha en la que participaron panameños de todas las edades. A Torres de Bianchini los marchantes le reclamaban en coro su poca fiscalización a los fondos públicos.
Salió a relucir una vez más, el supuesto sobrecosto a obras del Estado, el caso Finmeccanica, el de Financial Pacific, los Minsa Capsi, la crisis por la bacteria KPC, Mi Primer Empleo, las concesiones mineras, la gestión de Lucy Molinar al frente del Ministerio de Educación, el escándalo del Programa de Ayuda Nacional (PAN), el dinero oficial invertido en política, los millonarios bienes del Rafael Guardia, exdirector del PAN, y de Guillermo Ferrufino, exministro de Desarrollo Social, entre otros.
El caso que se le sigue al separado magistrado de la Corte Suprema de Justicial, Alejandro Moncada Luna, también tuvo eco, al igual que la desapareción de Vernon Ramón, que de acuerdo a sus familiares está ligado a las investigaciones que adelantaba por el caso Financial Pacific.
A la cinta costera la gente empezó a llegar antes de las 7:00 a.m. De blanco, vestidos con ropa de ejercicio, con los colores de la bandera de Panamá, de negro, de verde. Miles de almas que al momento de gritar los pregones se fundian en una sola voz. La voz que dijo no a la corrupción, a la impunidad. "Nos robaron", decía uno de los letreros que se distribuyeron ayer en medio de la concentración ciudadana.
"Martinelli, preso"; "Alma Cortés, presa"; "Mulino, preso"; "Ferrufino, preso"; "Pepe Suárez, preso", "Papadimitriu, preso"; "Roberto Henríquez, preso", "Chello Gálvez, preso". Y así uno a uno mencionaban a ministros y funcionarios de la era Martinelli.
MARCHAN EN CHITRÉ
En tanto, un grupo de residentes en Chitré salió hoy a las calles de esta provincia para decirle "no" a la corrupción y la impunidad. Enarbolando la bandera de Panamá y vestidos en su mayoría de blanco, los manifestantes partieron desde el Parque Unión y concluyeron en el Parque Centenario.
Esta obra quedó inconclusa en la pasada administración. "Hoy es un día de decirle sí a la patria y no a la corrupción"; "corruptos y ladrones, a la cárcel"; "queremos justicia, justicia", coreaban los chitreanos por las distintas calles de este distrito.
Mercedes Moreno, docente y vocera del grupo, acotó que el objetivo de la marcha es decirle a la faz del país que los herreranos también están preocupados por la "danza de millones" que manejaron los exfuncionarios de la pasada administración.
Añadió que mientras esto sucede, en Chitré la pobreza es aún galopante. "Aquí está la gente buena de Chitré manifestándose contra la corrupción", resaltó la docente, al tiempo que le pidió a la actual administración que no deje libre a los que han robado.
Moreno señaló que se le devuelvan los dineros a las comunidades y que todos esos contratos que se dieron de forma directa se concluyan o se devuelva el dinero.
EN CHIRIQUÍ TAMBIÉN
Mientras tanto, grupos cívicos, organizaciones gremiales, ambientalistas y entes no gubernamentales de la provincia de Chiriquí aceptaron hoy el llamado efectuado por los directivos de la Cámara de Comercio de Chiriquí y el Movimiento Independiente (Movin) para decir "no" a la corrupción y pedir castigo a los implicados en estos delitos.
La concentración se realizó en los alrededores del parque Miguel de Cervantes Saavedra, de David, en donde cientos de ciudadanos portando pancartas, banderas y emblemas blancos dijeron estar cansados de la corrupción e hicieron un llamado para que se investiguen estos actos.
“En los últimos días de este mes de la patria estos ciudadanos, sin distingo de ningún tipo de bandera política, los panameños y panameñas decentes que somos más, en una sola voz exigimos un alto a la corrupción y la impunidad”, afirmó Abdel Torres, presidente de la Cámara de Comercio de Chiriquí.
Entre las organizaciones de la sociedad civil presentes, además de los gremios cívicos, había periodistas, miembros de sindicatos, abogados,médicos, empresarios, educadores y ambientalistas.
En el acto, las organizaciones presentes establecieron como norte que se investiguen y sancionen ejemplarmente los hechos de corrupción, malversación de fondos y enriquecimiento injustificado que se han denunciado y se denunciarán en los próximos días.
COLÓN
Decenas de colonenses de la sociedad civil y políticos participaron hoy domingo en la marcha contra la corrupción, convocada por la Alianza Ciudadana Pro Justicia.
La manifestación pacífica inició desde tempranas horas en los predios de la iglesia San José Paulino, en la calle 10 avenida Central, y recorrió las principales calles de la ciudad de Colón, donde sus participantes, con pancartas y coreando consignas, repudiaron la corrupción y exigieron cárcel para los corruptos.
Teodoro Anderson, de la alianza ciudadana pro justicia, indicó que la sociedad pide que se investiguen los actos de corrupción denunciados en los últimos días, así como reformas a las leyes que buscan obtener enriquecimiento ilícito con los recursos del Estado. "Basta ya de patrocinar esta malversación y corrupción, exigimos a los fiscales y jueces actuar en justicia y no a la impunidad", dijo.
(Con información de Eliana Morales Gil, Aminta Bustamante, Vielka Corro Ríos, Migdalia Grinald y Demetrio Ábrego).






En la calle, la ciudadanía seguía con atención las noticias del momento: investigan al exdirector del Programa de Ayuda Nacional Rafael Guardia Jaén por delitos contra la administración, y al exministro de Desarrollo Social Guillermo Ferrufino por la misma causa. Ambos, funcionarios de la era del expresidente Ricardo Martinelli.
En un salón de un restaurante ubicado en el área bancaria, Catalina Botero, quien hasta octubre pasado fungió como relatora para la libertad de expresión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de la Organización de Estados Americanos (OEA), hablaba de transparencia, corrupción y acceso a la información.
“Panamá está profundamente indignada”, aseguró Botero, haciendo referencia a los escándalos que sacuden a la nación. Esta coyuntura, dijo, es el “momento propicio” para hacer cambios en materia de justicia y transparencia.
EL ESCENARIO
Mencionó tres aspectos que, según ella, permiten que esas transformaciones se puedan dar: el malestar que existe en la ciudadanía por los actos de corrupción, la base que siente el tener una buena ley de acceso a la información (Ley 6 de enero de 2002) pero que necesita cambios, y que se han nombrado a activistas de la sociedad civil en cargos clave para la rendición de cuentas.
“Como uno que está aquí”, dijo al tiempo que miraba a Guido Rodríguez, quien acudió al evento. Rodríguez fue nombrado recientemente como Fiscal de Cuentas por el presidente Juan Carlos Varela.
También mencionó el hecho de que Angélica Maytín Justiniani sea la nueva directora de la Autoridad de Transparencia y Acceso a la Información. “Hay que aliarse con ellos”, aseguró en momentos en que explicaba la importancia de que los ciudadanos hagan valer su derecho a saber sobre cómo los funcionarios invierten los fondos públicos. Para ello es clave, dijo, exigirle transparencia a los gobiernos. “El gobierno pasado tuvo serios problemas con la transparencia y la corrupción. Están en un momento clave para hacer reformas. Hay que exigirle al gobierno que sea transparente”, añadió.
Todo ello, en medio de una tertulia que organizó el Instituto Panameño de Estudios Cívicos (Ipec) y la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa. Asistieron juristas, periodistas, ambientalistas, educadores, arquitectos, y activistas de los derechos humanos, entre otros.
Pidieron la palabra. Alguien preguntó que ¿cómo se hace para que la lucha por el acceso a la información pública no sea un asunto exclusivo de los medios de comunicación? Ella citó los ejemplos sobre cómo en Brasil, Uruguay y Chile, grupos civiles han usado sus leyes de acceso a la información para conseguir datos tan sencillos como el plan de evacuación de una escuela, hasta temas tan complejos como el dinero que se gasta un gobierno en actividades clientelistas.
Con leyes de transparencia, recordó Botero, comunidades han hecho valer sus derechos en materia de seguridad social, salud, educación, entre otros. “El derecho a la información sirve sobre todo a las clases populares”, dijo.
Brasil, contó, acaba de estrenar una ley de acceso a la información y para darla a conocer fomentaron una serie de campañas destinadas al ¿para qué sirve?
DECLARACIONES PATRIMONIALES
La exrelatora también resaltó la importancia de que se hagan públicas las declaraciones de bienes patrimoniales de los funcionarios, un tema que en Panamá ha sido debatido ampliamente en los últimos meses. “Hay enriquecimientos patrimoniales que no se pueden justificar”, aseguró.
Eran casi las 7:00 p.m. y Botero tenía que subir a un avión con rumbo a Brasil a las 9:00 p.m. La tertulia termina, el público aplaude y ella se despide con una frase esperanzadora: “cuando hay crisis profundas, hay causas estructurales”.
Eduardo Vallarino, presidente del Ipec toma la palabra. Hizo un recuento del ajetreado día de Botero en Panamá y detalló que en la tarde se había reunido con los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. “Hablaron de corrupción”, contó Vallarino. Silencio en el auditorio. Luego todos rieron a carcajadas.