




"Si no me alcanza para comprar lo básico, ¿cómo voy a ir yo a un McDonald’s?", afirma un habitante de Caracas. La empresa que opera la marca estadounidense informó el cierre de siete de sus restaurantes en Venezuela; cuatro de ellos en Caracas.




Dos centenares de venezolanos viven en un albergue de 200 metros cuadrados en un humilde barrio de Lima, donde deben hacer fila para entrar al baño o lavar su ropa. Su fundador no les cobra un centavo, y les ofrece tres comidas diarias.
