Hace 11 añosLa muerte tiene un sentido del humor perverso. En un mismo día, ayer lunes, nos arrebataba a dos escritores notables, incómodos y críticos con lo que está mal puesto en el mundo entero: el uruguayo Eduardo Galeano, a los 74 años, y el alemán Günter Grass, a los 87 años.
‘Maikol Jordan’ se presenta hoy en Cinépolis. CORTESÍA
Hace 11 añosPatricia Velásquez está enamorada del Caribe costarricense y considera que es uno de los lugares más bellos de su país. Por eso, rodó una película que retrata a este grupo de hombres y mujeres trabajadores que sortean dificultades económicas.
Efe | Madrid, EspañaHace 11 añosRechazo, humillación, ira, soledad, hipersensibilidad, una inspiración desbordante, música... Con todo ello, Kurt Cobain compuso el collage de demonios (en inglés, Montage of Heck) que fue su vida y obra; 21 años después de su muerte, un documental aprobado por su familia recupera esas piezas.
El Apple Watch viene en diversos modelos. Bloomberg
REUTERS | ESTADOS UNIDOSHace 11 añosApple Inc probablemente incremente rápido la producción de su Apple Watch después de que sólidas órdenes adelantadas superaron la provisión limitada en el primer fin de semana posterior a su lanzamiento, dijeron analistas de WallStreet.
Grass es considerado el escritor alemán de la segunda mitad del siglo XX más conocido en el extranjero.
REUTERS, BERLÍN | ALEMANIA.Hace 11 añosGünter Grass, con su característico bigote caído y sus hombros anchos, desdeñó la tradición alemana de mantener una fría distancia intelectual, y fue la voz de una generación de alemanes que alcanzó la mayoría de edad en la Segunda Guerra Mundial y cargó con el peso de la culpa de sus padres por las atrocidades de los nazis.
En 1999 fue el primer escritor galardonado por la Fundación Lannan (EU) con el premio a la libertad cultural.
Hace 11 añosLos personajes de los libros de Eduardo Galeano no solo eran los reyes, los presidentes y los piratas, también eran los esclavos, las minorías raciales, todos los de abajo, a los que se les ha negado el derecho de tener un lugar dentro de los libros de la historia oficial, que por lo general solo cuentan la versión de los ganadores, gente que no siempre es noble y honesta, y dejan de lado la versión de los derrotados, de los despojados.
Hace 11 añosTodo aquel luchador a favor de los derechos humanos, todo aquel que detesta la desigualdad reinante, todo aquel que ama al continente americano y todo creyente de la justicia ha leído a Eduardo Galeano.
Andrés Torres es uno de los jugadores de béisbol más veloces de las Grandes Ligas. CORTESÍA
Hace 11 añosLa Sociedad Bolivariana de Panamá fue anfitriona del presidente Maduro, a su paso por el salón Bolívar y el monumento al Libertador, en las proximidades del Palacio de las Garzas, en el centro histórico de San Felipe. Nos tocó a mí, como presidente de la Sociedad y a directivos recibirlo, en un momento de alta crispación por la situación política y denuncias de violación de los derechos humanos en Venezuela. El salón Bolívar, custodiado por nuestra organización, es un santuario de paz, inspiración para la mejor práctica de la política y la sociedad, y es un sitio de todos, de manera especial de quienes llegamos a formar la Colombia capitaneada por el Libertador (Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá) y, además, Bolivia y Perú. Atentos a ese mandato patriótico, acompañamos al presidente Maduro a colocar una ofrenda floral ante el espectacular monumento al Libertador, que fue inaugurado el 20 de julio de 1926, en conmemoración de los 100 años del Congreso Anfictiónico, que él había convocado para que se realizase, como en efecto se celebró, en Nuestra Señora de Asunción de Panamá. Toca a los panameños, y a nuestra Sociedad, octogenaria, ser la casa de todos, y con nuestros gestos auspiciar el diálogo y la paz en todos los confines, de manera especial en una nación de la que ya fuimos parte y que amamos y nos sentimos hermanos. Le expresé al corpulento venezolano que esa es nuestra motivación y la importancia de ese monumento para nosotros. “Estuve aquí hace 10 años con el comandante Chávez”, me respondió. El grupo musical de los bomberos interpretó el Himno de Venezuela, que fue cantado completo por el mandatario, así como por la mayoría de los centenares de ocupantes de la plaza, en el 90%, prochavistas. En minoría estábamos los panameños en la plaza, por lo que se escuchó menos la entonación del Himno de Panamá. Un agente del SPI de la Guardia Presidencial, que hacía la calle de honor, lo cantó de pe a pa y, al tenerlo enfrente, pude comprobarlo. En el salón Bolívar, le obsequié un libro de autoría del arquitecto Samuel Gutiérrez sobre la historia de la Sociedad Bolivariana, y me reciprocó con el texto que reúne 75 documentos sobre el Congreso Anfictiónico de Panamá, de Germán A. de la Reza. Con texto en mano, Maduro analizó párrafos de la instrucción del presidente estadounidense, John Quincy Adams, y su secretario de Estado, Henry Clay, dada a sus delegados en el Congreso para demostrar el “destino manifiesto” que se arrogaban en relación con los países latinoamericanos. Se detuvo en la orden de cómo abordar la situación de Cuba y Puerto Rico, así como la pretendida ya construcción de un canal por Panamá. Su análisis, apegado al documento y con estocadas al imperio, contrastó con las declaraciones de distensión respecto a Estados Unidos que ofreció cuando ya se retiraba de la plaza Bolívar con dirección al salón Bolívar, 100 metros distantes. Le recordamos que faltaba la visita a la bóveda donde reposan las Actas del Congreso. Cuando ya íbamos rumbo a la planta alta, donde se encuentran, se dirigió al vehículo que lo esperaba, y me dio las gracias por nuestra hospitalidad, y remarcó: “Raúl me está esperando para una reunión, y debo marcharme”.