El presidente de la República, Ricardo Martinelli, admitió públicamente que sus propiedades en Altos del Golf tienen un valor superior al que aparece oficialmente registrado en los documentos catastrales.
Eso implicaría que en las últimas dos décadas, el gobernante –que mantiene un discurso beligerante contra “los ricos que no pagan impuestos”– desembolsó bastante menos de lo que le correspondía en concepto de impuesto de inmueble.
Su gobierno ordenó el revalúo de más de 14 mil propiedades, un proceso que lleva más de dos años y que elevó considerablemente el monto de los impuestos a pagar por sus dueños.
Martinelli se justificó diciendo que “no sabía” que los valores de sus propiedades no habían sido actualizados en 25 años. En una de las fincas ni siquiera aparecen registradas las mejoras que sobre ella se levantan; nada menos que una casona, una piscina y canchas deportivas.
El artículo 797 del Código Fiscal señala que incurre en defraudación fiscal aquel contribuyente “que simule actos jurídicos que impliquen reducción del valor catastral u omisión parcial o total del pago del impuesto para sí o para otro”. La sanción incluye una multa de hasta 10 veces la suma de prisión, “o prisión de dos a cinco años”.
Una investigación de este diario reveló que la familia Martinelli tiene dos inmuebles en la exclusiva urbanización Altos del Golf –una mansión y una “casa club”– con un valor registrado de 290 mil dólares. En el sector de bienes raíces calculan que el complejo tendría un valor de mercado de por lo menos 4 millones de dólares.
La mañana del martes, Martinelli afirmó que como presidente se ha pasado todos los días de su mandato “con hidalguía peleando en contra de la envidia de la Opo y sus medios”. Sin embargo, tuvo que admitir que, como publicó este diario, sus propiedades están subvaloradas, acudiendo a la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (Anati) a solicitar “el avalúo voluntario” de su residencia. Allí hizo un llamado a la ciudadanía a hacer un revalúo voluntario de sus casas.
