Miembros del Movimiento 22 de Septiembre cumplen este viernes, 17 de julio de 2015, un total de 40 días en la entrada del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco y se niegan a participar en la mesa de diálogo que hoy realizará el Gobierno en la comunidad de Tolé.
Bernardo Bejerano, uno de los líderes de este movimiento, dijo que “de ninguna manera” iremos a la mesa de diálogo, pues allí “solo se busca alargar esta situación y no cancelar el proyecto, como piden los indígenas”.
“Nosotros insistimos en que la estructura de la hidroeléctrica hay que derribarla”, agregó.
Bejarano indicó que la guía de la religión de Mama Tatda –cuyo nombre no reveló– les anunció que con la llegada de las lluvias en la región les espera “40 días de agua, por lo que debemos resistir en esta lucha”.
Reiteró que el río Tabasará, cuyas aguas utiliza el proyecto hidroeléctrico, es sagrado, por lo que no permitirán que sea invadido.
MESA DE DIÁLOGO
La Comisión de Alto Nivel y los grupos indígenas vuelven a reunirse este viernes, 17 de julio de 2015, para tratar el tema del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco. 

Los indígenas que se oponen a la continuidad del proyecto hidroeléctrico dieron a conocer que prepararon una propuesta, la cual presentarán en la mesa.
Otros grupos indígenas, como la Federación Somo Kingüi Ngäbe-Buglé (Fesokingbu), rechazaron el reinicio de operaciones por parte de Generadora del Istmo, S.A.
Las conversaciones se llevarán a cabo en el centro misionero Jesús Obrero en Tolé.
(Con información de Flor Bocharel Q.)
