“Pareciera que nadie trabaja hoy. De toda la gente que entró a las 6 nadie ha salido. Van de un lado a otro con el ´pocotón´ de cartuchos”, ese es el resumen de una de las jóvenes que con cuadrícula en mano cuenta a las personas que entran y salen por una de las puertas del centro comercial de Multiplaza.
Gabriela hace fila junto a otros dos de sus compañeros de clase. “Hoy nos dejaron salir antes. Todo el mundo venía para acá”, reconoce la joven que estudia en la escuela San Agustín.
En su fila decenas de adolescentes que cambiaron los libros por las compras en el segundo Black Friday que se celebra Panamá.
Fue en Estados Unidos donde surgió esta celebración, después del día de acción de gracias y con el objetivo de incentivar el consumo con la llamada de las ofertas. Panamá no ha dudado en repetir este año la celebración, tras el éxito registrado el año anterior.
Desde las 5.30 de la mañana la multitud esperaba a las puertas del mall. Multiplaza había anunciado que adelantaría 3 horas la apertura de sus establecimientos.
Hubo compradores que desde la noche anterior dejaron su carro aparcado en el parking del centro para reservar su espacio. Y a las 6.30, apenas 30 minutos después de que iniciara el Black Friday en Multiplaza, ya no había ni un sólo hueco para aparcar. Las 4 mil 500 plazas de estacionamientos estaban ocupadas.
MUCHOS EXTRANJEROS
De Brasil, Ecuador, México, Brasil, Venezuela, Colombia, Costa Rica y hasta de Corea del Sur había hoy clientes en el mall. Con maleta en mano, la ecuatoriana Fabiola hacía fila en uno de los establecimientos que ofrecía descuentos del 70%. “Mi presupuesto de hoy es de 3 mil dólares.
En ese mismo establecimiento, uno de los encargados de seguridad reconocía que en sólo tres horas, habían entrado 3 mil personas. Y en sus puertas había casi otras cien personas esperando.
Mientras, Richard organiza el calzado en bolsas mientras descansa en uno de los poco bancos del mall. “He comprado 17 pares de zapatillas”. Los destinatarios no son otros que su mujer, su hija y él mismo. Y es que según él, “en Ecuador los precios son 3 veces más caros que los de aquí”.
Unos metros más allá, Ivone dice que está haciendo fila en el último establecimiento del día. Salió a las 5.45 de casa pero hasta las 6.40 no consiguió aparcar su carro.
Esta es una de las quejas más frecuentes, junto con la falta de cajas que aligeren el cobro. En muchos locales hay que hacer fila para entrar, y fila para pagar.
MÁS GENTE QUE UN DOMINGO
Algunos encargados dicen que la afluencia de clientes ha aumentado un 60% respecto a cualquier fin de semana. Entre la multitud, el encargado de las redes sociales del mall. James Ábrego reconoce que la interacción de los usuarios en las redes sociales ha sido fuerte.
“A la gente le preocupan los estacionamientos y a qué hora cierra el mall. Tenemos 200 estacionamientos adicionales en el edificio Oceanía, al lado del Hospital Punta Pacífica.
Cansada, Obdulia reposa con su nieto de apenas mes y medio en un sofá de uno de los pasillos de Multiplaza. Rodeados por doce bolsas, asegura que sus hijos aún continúan con las compras, aunque asegura que “no están tan buenas las ofertas. Hay que buscar”.