- Secciones
- Portada
- Locales
- Sociedad
- Judiciales
- Política
- Mundo
- Deportes
- Ellas
- BBC News
- Status K
- Vivir+
- Unidad Investigativa
- Opinión
- Blogs
- Fotografía
- Videos
- Fe de Erratas
- Tecnología
- Historias
Regístrate para recibir los titulares de La Prensa en tu correo
Regístrate para recibir los titulares de La Prensa en tu correo






SAO PAULO, Brasil (AP). -Cientos de personas se aglutinaron el domingo a lo largo de la principal avenida de la ciudad de Sao Paulo alrededor de un camión con enormes bocinas que tocaban la música de campaña de la presidenta Dilma Rousseff, reelegida el domingo para un segundo mandato, tras una reñida y hostil contienda.
Weberth Pinheiro Lopes besaba a su novia bajo la lluvia ligera mientras otros asaban carne y vendían cervezas en la calle al son de canciones populares en el noreste de Brasil, donde la presidenta tiene su base de apoyo.
“Es un gran alivio. Siento tanta alegría y esperanza ahora”, expresó Pinheiro. “La posibilidad de perder era alta, pero nos unimos y prevalecimos”.
Los resultados oficiales publicados por el Tribunal Superior Electoral muestran que Rousseff ganó 52% de los votos, mientras que el candidato opositor obtuvo un 48% de los votos.
Cerca del 99% de los votos habían sido contados, pero la diferencia de votos entre los dos ya era mayor a la cantidad de votos que quedan por contar. Neves dijo en rueda de prensa que llamó por teléfono a Rousseff para felicitarla y desearle éxito en su segundo mandato.
“Estaré eternamente agradecido a todos y cada uno de ustedes que me permitió soñar de nuevo en la construcción de un nuevo proyecto”, expresó Neves. “La mayor prioridad debe ser unir a Brasil en torno a un proyecto honorable que traiga dignidad a todos los brasileños”.
La victoria de Rousseff ampliará el poder del Partido de los Trabajadores, que ha ocupado la presidencia desde 2003 y ha auspiciado programas sociales que ayudaron a sacar a millones de brasileños de la pobreza y robustecieron la clase media.


SAO PAULO, Brasil, (EFE).- Brasil concluye hoy la preparación de los comicios del domingo, en los que 142.8 millones de votantes regresarán a las urnas para elegir en segunda vuelta a su presidente para los próximos cuatro años y a 14 de los 27 gobernadores.
Los brasileños decidirán mañana el rumbo de un país polarizado entre la presidenta y candidata a la reelección, Dilma Rousseff, y el líder opositor Aécio Neves, quienes en las últimas semanas han protagonizado una combativa campaña electoral en la que abundaron los ataques personales, las falsas acusaciones, las provocaciones y las ofensas.
Según las últimas encuestas de las firmas Datafolha e Ibope, las más reconocidas del país, Rousseff tiene una ventaja de entre seis y ocho puntos porcentuales frente a Neves para la segunda vuelta electoral que se celebrará mañana.
No obstante, la campaña del candidato socialdemócrata mostró el viernes en televisión un sondeo de la empresa Veritá, el cual sostiene que ganará las elecciones del domingo con un 53% de los votos, frente al 48% que obtendría Rousseff.
La cerrada disputa entre ambos candidatos les ha llevado a elevar fuertemente el tono de sus discursos para sumar los votos de los indecisos en la segunda vuelta, en la que serán instaladas cerca de 532 mil urnas electrónicas distribuidas en 450 mil centros de votación repartidos por los 27 estados del país.
De ese total de urnas, alrededor de 72 mil cuentan con tecnología biométrica y serán utilizadas en más de 760 ciudades en las que ya han sido registradas las huellas dactilares de los electores.
El Tribunal Superior Electoral confía en que los votantes no enfrenten tantos problemas con el sistema de voto por reconocimiento de huella dactilar como en la primera ronda, cuando la eficacia del sistema fue del 91.5%, y espera que ese porcentaje se ubique por encima del 95% en esta segunda ronda.
El tribunal calculó que cada elector demorará un promedio de 18 segundos en las urnas convencionales de los estados en los que el gobernador ya fue definido, y 42 segundos en aquellos donde fue instalado el sistema biométrico.
En 13 estados y el Distrito Federal de Brasilia, donde el gobernador aún no fue elegido, los ciudadanos tardarán una media de 29 segundos en las urnas convencionales y 53 en las biométricas.
Para garantizar la seguridad durante la votación, alrededor de 15 mil militares actuarán en 280 municipios de 15 de los 27 estados de Brasil considerados como vulnerables por las autoridades, frente a los 30 mil soldados que fueron movilizados el 5 de octubre, en la primera vuelta, en 342 municipios.
En 89 de las 280 localidades en las que se autorizó la presencia militar los soldados ofrecerán apoyo logístico para el transporte y la instalación de las urnas electrónicas, principalmente, en áreas amazónicas de difícil acceso en los estados de Acre, Amapá, Mato Grosso do Sul, Rondonia y Roraima.
En los otros 191 municipios, entre ellos Río de Janeiro, los soldados tendrán la misión de reforzar la seguridad pública y garantizar la votación.
Los cerca de 3 mil militares que actualmente ocupan las favelas del Complexo da Maré, un conjunto de barriadas en la zona norte de Río de Janeiro que antes era dominado por bandas de pistoleros, también deberán garantizar las elecciones en sus áreas de operación.
Según el Tribunal Superior Electoral, las mesas abrirán mañana a las 08.00 hora local y permanecerán abiertas hasta las 17.00. Sin embargo, por los diversos usos horarios que existen en el extenso territorio brasileño, las mesas de los estados del noroeste del país cerrarán tres horas después.
En ese momento las empresas demoscópicas podrán difundir sus sondeos a pie de urna y, también para ese momento, el Tribunal Superior Electoral prevé comenzar a publicar los primeros boletines oficiales sobre los resultados.

