[EMPODERAMIENTO CIUDADANO]
Carlos Miguélez Monroy | Hace 9 añosContó la historia de un maestro que pidió a sus alumnos que llevaran trozos de madera para construir una jaula, y restos y cáscaras de fruta para observar cada día los cambios con la llegada de los pájaros. Cada día tendrían que escribir lo que observaban y, en clase, cada alumno leería en voz alta lo que otro de sus compañeros había escrito. Al cabo de unos días, había textos con una historia que les pertenecía. Como las palabras pertenecen a las personas para comunicarse y para definir los derechos conquistados con luchas sostenidas en el tiempo y coordinadas por personas que pusieron los medios para materializar sus sueños. La comprensión lectora era mayor ahí que en muchas escuelas de Bogotá, donde cuentan con más libros y mayor acceso a la lectura.