Todas las miradas se fijan en un muro. En esa maldita pared que no deja que nos acerquemos, como cantó el cubano Roberto Ledesma con letra del puertorriqueño Roberto Angleró.
Si tuviese vida y razonara, la pared de la avenida de los Mártires se encontraría en las más honda de las confusiones, ideológicas, artísticas y normativas.
Los “tatuajes” hechos con brocha y aerosol, en recuerdo de uno de los episodios más negros de la historia nacional, no “fueron una decisión aleatoria”, afirma el artista Lino Garibaldi, en entrevista a La Prensa.
“Estamos hablando de la avenida de los Mártires, donde un grupo de estudiantes derramó su sangre por la soberanía del país”, dice el integrante de El Kolectivo, responsable de los murales que han adornado interrumpidamente una de las murallas de la avenida de los Mártires. “No es un capricho ni una provocación”, agregó Garibaldi sobre el trabajo.
Calificativos
Las autoridades lo califican como grafiti, mientras que el movimiento ciudadano independiente “que rechaza un código de leyes, ser verticalista y adherirse a una ideología o a una línea de pensamiento”, según explica Garibaldi lo define como libertad de expresión.
El Kolectivo, aseguró, no actuó de manera arbitraria ni clandestina ni considera su proyecto, Homenaje a los héroes y mártires panameños, un grafiti, sino un mural que se ampara en los derechos individuales universales.
“El grafiti, tradicionalmente, tiene un carácter clandestino y transgresor, y hasta puede atentar contra la cultura. Eso no es lo que hacemos”, agrega Garibaldi, quien aseguró desconocer la existencia de una normativa municipal que prohíbe las manifestaciones artísticas en espacios públicos.
“Tenemos interés en promover la conciencia social. En las pinturas se resalta la memoria colectiva y participa la comunidad”, indicó.
Corrientes
El muralismo, un movimiento artístico nacido en México a inicios del siglo XX, surge de la Revolución Mexicana. Sus mayores exponentes fueron David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera y José Clemente Orozco, considerados los “tres grandes” de esta corriente.
Naturalmente, “este estilo es distinto al del grafiti, afirma la curadora y crítica de arte Adrienne Samos. “El muralismo es más realista y monumental. Un trabajo elaborado”.
En esencia, ambas formas son revolucionarias, “tienen una voluntad de saltarse las convenciones y la ley. Son contraculturales y en eso se van de la mano”, apunta Samos. “El grafitero, igual que el muralista, es una persona que con su valentía precisamente hace lo que no debe, porque considera que llegó la hora de pararse firme frente a una represión”.
Otras opiniones
“Estos movimientos favorecen la diversidad de opiniones y son importantes, porque manifiestan una identidad”, asevera Cisco Merel, quien se inició en las artes plásticas gracias al grafiti.
En Panamá, confirma, hay pocos espacios públicos para que los jóvenes artistas se expresan con libertad ni áreas para hacer murales permanentes o que se cambien cada mes.
“La sociedad quiere ganar espacios de expresión, no solo plástica, sino también política”, recalcó.
Ejemplos: bansky y el muro de berlín
El grafitero más famoso del mundo, el británico Bansky, cuya identidad real se desconoce, ha expuesto en grandes museos y sus obras se venden en las más importantes galerías internacionales.
Y el muro de Berlín, posiblemente la más famosa pared pintada del siglo XX, es considerado uno de los principales atractivos turísticos del planeta.
A ni uno ni otro se les discute entidad artística o aval popular, despiertan la atención de la sociedad y son la voz colectiva y anónima del pueblo mudo.
Norma municipal prohíbe pintar o manchar paredes y muros públicos
Pintar o manchar muros públicos y privados está prohibido por el Decreto Alcaldicio No. 1466 de julio de 2010, que modificó los decretos No. 670 y No. 2025, sobre aseo y ornato en la ciudad. “Está prohibido terminantemente pintar, manchar las paredes o muros de los edificios públicos o privados, así como pegar propaganda en las aceras, calles o lotes baldíos”, señala el escrito.
Con el respaldo de esta normativa y por segunda ocasión, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) cubrió ayer el mural artístico del grupo El Kolectivo en la avenida de los Mártires.
El decreto también indica que las personas naturales o jurídicas que infrinjan la norma pueden ser sancionadas con multas que oscilan entre los $10 y los $5 mil y en caso de reincidencia, hasta $10 mil.
Lino Garibaldi, miembro de El Kolectivo, indicó que el mural que comenzaron a pintar en enero pasado buscaba recordar la historia del país y conmemorar los 50 años de la gesta del 9 de enero de 1964. La acción del Gobierno (tapar la obra con pintura gris) “es como una censura a la libertad artística”, añadió.
La agrupación citó nuevamente a la población a pintar por tercera vez el mural este sábado 7 de diciembre, igual que lo hizo la segunda ocasión, el 30 de noviembre.
El ministro de Obras Públicas, Jaime Ford, se limitó a decir, sobre las pintadas, que en el área se construirá un monumento en honor a los mártires y desde el MOP recordaron su responsabilidad de mantener en buen estado la red vial y los pasos peatonales.
YARITZA GRICEL MOJICA