Con una quinta persona fallecida –que las autoridades atribuyen a un “hecho aislado”–, al menos un herido de bala y concentraciones en Caracas y los estados Aragua, Táchira, Monagas, Barinas, Nueva Esparta, Zulia y Carabobo, cerró ayer la jornada de protestas en Venezuela.
Antes, el coordinador del opositor partido Voluntad Popular, Leopoldo López, quien era buscado por los estamentos de seguridad como supuesto responsable de las protestas de los días anteriores, se entregó a funcionarios de la Guardia Nacional en medio de miles de personas concentradas en la plaza Brión de Chacaíto, en la capital venezolana.
López fue conducido posteriormente al Palacio de Justicia y una jueza de control –que por ley tiene 48 horas para fallar– postergó para hoy al mediodía la audiencia en que decidirá si mantiene preso al líder de la oposición o si por el contrario lo procesa en libertad. Fuentes judiciales dijeron que se le acusará, entre otros cargos, de instigación pública, homicidio y daños a la propiedad.
El presidente Nicolás Maduro advirtió al término de una movilización en apoyo a su mandato, que López y todo aquel que atente contra el gobierno debe ir preso.
Maduro también arremetió contra los presidentes de Colombia y Chile, Juan Manuel Santos y Sebastián Piñera, que hicieron un llamado al diálogo y la cordura en el país suramericano.
Mientras tanto, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que estudia las medidas que tomará en respuesta a la decisión del gobierno de Maduro de expulsar a tres de sus diplomáticos, a quienes acusó de instigar la violencia.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también expresó su preocupación por la violencia, la censura y las agresiones en contra de organizaciones defensoras de derechos humanos.