Hace 11 añosEl debido proceso y la presunción de inocencia son derechos inalienables de toda persona. Al mismo tiempo, la responsabilidad hacia el buen nombre de las instituciones y la reputación del país nunca deben someterse a los mezquinos intereses humanos ni al oportunismo personal. La renuncia de aquellos miembros de las juntas directivas de entidades estatales, que se vean involucrados en investigaciones legales que comprometan la imagen de la institución, evitaría un descrédito innecesario a la nación. ¿Dónde está el sentido patriótico del actual directivo de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) que a la fecha no le ha dado la cara a la justicia que lo requiere? Hay que entender que en estos puestos se requieren personas honorables, que den lustre y enaltezcan a Panamá. Estas designaciones han de basarse en una trayectoria impoluta. Solo los mejores le devolverán el respeto a la nación y en este caso a la ACP.
Hace 11 añosLa Dirección de Farmacia y Drogas del Ministerio de Salud (Minsa) tiene una importante función como garante de la salud de los ciudadanos. Su modelo arcaico de gestión retrasa exageradamente la emisión de los registros sanitarios necesarios para la comercialización de medicamentos, cosméticos, artículos de limpieza y aseo personal. No es de extrañar la presencia de tantos fármacos similares o genéricos en el mercado, porque los originales están atascados en la pila de documentos que esperan la acción de los funcionarios o de un mejor sistema de administración de este proceso. Además de la salud humana se afectan las pequeña y medianas empresas que no pueden participar en licitaciones ni suplir las estanterías de farmacias y supermercados con productos debidamente registrados. Si faltan recursos o personal para que esta unidad del Minsa funcione de manera adecuada, entonces resolver esto debe ser de las más altas prioridades del Gobierno. La salud no puede esperar al papeleo ni ser parte del rejuego del “poncha y sello”.
Hace 11 añosEn la sociedad del conocimiento la exploración de las capacidades y potencialidades de las personas es verdaderamente ilimitada. Tradicionalmente en Panamá se descartan las vocaciones técnicas, artísticas, científicas o deportivas como medio de vida, lo cual es parte del fomento de una cultura del capital humano. Un ejemplo es el número indeterminado de becas para el extranjero que año tras año se pierde por razones burocráticas, falta de orientación o por la carencia de herramientas y metodologías de estudios para competir exitosamente por estas. Con el despertar que el país vive en materia deportiva se ha incrementado la presencia de los jóvenes en las competencias nacionales e internacionales. Las autoridades empiezan a dar muestras de un cambio significativo con la organización de juegos deportivos que son semilleros de los nuevos atletas que representarán al país en las principales disciplinas. El talento humano es nuestro recurso más valioso y no es posible encasillarlo en lo tradicional, porque nos privamos de tener un nuevo Irving Saladino, una nueva Olga Sinclair y quizás otro Adán Ríos. Ellos nos enriquecen y benefician a todos.
Hace 11 añosLa Autoridad del Canal de Panamá (ACP) enfrenta serios desafíos que requieren del trabajo dedicado de sus ejecutivos, y de su junta directiva. Estos retos incluyen un canal de Suez ampliado cuatro años antes de lo anunciado, y que los embalses de Gatún y Alajuela no alcanzan los niveles de agua para el normal funcionamiento del Canal de Panamá. Esto lo coloca bajo importantes presiones. Sería deseable que sus directivos se abocaran a deliberar sobre los asuntos de la vía interoceánica. En su lugar, uno de los 11 panameños que nos debería representar a todos se pretende arropar con el manto de su cargo para evitar ser interrogado por el Ministerio Público. ¿Dónde está el patriotismo y el sentido del honor que reclama semejante investidura? La ACP no es cualquier institución u oficina pública. Su propia existencia es el resultado de la sangre de los mártires del 9 de enero y del esfuerzo de muchas generaciones de nuestro pueblo. La ética y el buen nombre de la ACP y del país requieren de gallardía para aceptar las responsabilidades personales y evitar las leguleyadas que tanto daño pueden causar. Los intereses personales nunca deben estar por encima de la nación.
Hace 11 añosEn Panamá, el 70% de los jueces ocupa el cargo de forma interina. Para resolver este y otros problemas de la justicia, la Asamblea Nacional aprobó la Ley de Carrera Judicial. Se le da un horizonte de estabilidad y de crecimiento profesional a aquellos panameños y panameñas que han optado por servirnos como garantes del Estado de derecho. Queda por superar la estrechez presupuestaria que tanto el Ministerio Público como el Órgano Judicial y el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses han enfrentado históricamente. En este tema, corresponde a los órganos Ejecutivo y Legislativo conceder los recursos suficientes a las instituciones de justicia para que nuestra nación tenga paz al saber que solo hay culpables en las cárceles, y que todos los responsables de los grandes crímenes y latrocinios que mancillaron la patria serán enjuiciados. Es un buen día cuando tenemos más esperanzas en nuestra justicia.
Hace 11 añosEl arroz es la base de la dieta de los panameños. La tragedia de la producción de este grano en el país es el resultado de casi una década de políticas agrícolas irresponsables, que han puesto la seguridad alimentaria de la población al servicio de los intereses mezquinos de unos cuantos importadores. Así mismo, el arroz ha sido objeto de grandes negociados, como el proyecto de riego de Tonosí, las infames Jumbo Ferias, y los mal concebidos mercados de abastos. Los heroicos productores que pudieron sobrevivir al clima y a las plagas fueron derrotados por la burocracia del sector agropecuario y por la bribonada de los favoritos del poder. Esta corrupción se refleja en el alto costo de la canasta básica y en la endeble situación agropecuaria que vive el país. “El Niño” y el cambio climático pueden acabar con el alimento predilecto de los panameños. Debemos evitar que nuestro campo se desvanezca. Basta de medidas improvisadas. Ya es el momento de hacer un pacto a largo plazo con el agro para tener una nación libre de hambre.
Hace 11 años¿Qué clase de elecciones quieren tener Nicolás Maduro y Diosdado Cabello? Ayer, el Departamento de Estado de Estados Unidos urgió al Gobierno venezolanoa dejar de vetar las candidaturas de opositores como María Corina Machado, Enzo Scarano, Daniel Ceballos, Raúl Baduel y Ricardo Tirado. A su vez, la diplomacia estadounidense le solicitó al país bolivariano que invitara a observadores electorales “creíbles”, que de alguna forma garanticen la honestidad del proceso de elecciones del próximo 6 de diciembre. Rompiendo con la tradición que el propio Hugo Chávez estableció, los gobernantes venezolanos actuales han demostrado que no quieren elecciones libres y competitivas. ¿A qué le temen? ¿Será acaso que saben que bajo condiciones mínimas de transparencia y de participación de la oposición su régimen puede tambalearse? Latinoamérica no debe dejar sola a Venezuela, es nuestro turno de pronunciarnos a favor de la democracia, sin pretextos ni restricciones.
Hace 11 añosEl cambio climático y los efectos del fenómeno de El Niño siguen impactando sobre el territorio panameño. La sequía, provocada por la falta de lluvias, ha provocado que en Panamá se hayan perdido más de 30 mil hectáreas de vegetación. El fenómeno de El Niño, que se extenderá hasta abril del próximo año, mantiene preocupados a los productores agrícolas y ganaderos por su impacto en el sector, en que ya ha provocado grandes pérdidas. También preocupa a guardaparques y los bomberos debido a los incendios de masa vegetal. La situación parece empeorar en lo que falta del año. La sequía y las altas temperaturas han provocado unos 5 mil incendios forestales. Es una realidad a la que todos nos enfrentamos y es poco lo que podemos hacer. Pero las autoridades deberían destinar mayores recursos al Cuerpo de Bomberos para atender las emergencias provocadas por los incendios forestales que arrasan con extensas áreas de pasto.
Hace 11 añosLas políticas energéticas y ambientales de Panamá se vuelven a cruzar en el proyecto de la interconexión eléctrica con Colombia. Los responsables de esta idea prometen utilizar técnicas de construcción nunca antes aplicadas en el país, incluyendo helicópteros para armar las torres en la selva, a la vez que incorporarían nuevas tecnologías para reducir la pérdida de energía, que el uso de 510 kilómetros de cables y torres implicarían normalmente. La decisión para nuestro país no es tan clara. ¿Nos conviene hacer este proyecto y arriesgarnos a una mayor apertura a la frontera? ¿Son los 400 MW provenientes de Colombia más eficientes que nuestras propias fuentes de producción, que ya tienen un excedente de 900 MW? ¿No será más rentable invertir en eficiencia y ahorro energético? ¿Tenemos la capacidad institucional de vigilar y fiscalizar las consecuencias e impactos de esta iniciativa? Son demasiados cuestionamientos a resolver en muy poco tiempo y, sobre todo, si las respuestas dependen de las mismas autoridades del sector eléctrico y ambiental que ya nos fallaron anteriormente. Quizás sea razonable pedir un referéndum para que la ciudadanía dé su opinión.