Hace 17 añosEl simulado recorrido dado al dinero ponzoñoso extraído de los jugadores terminó engrosando la chequera del ex mandatario y sus familiares. Ha tocado finalmente al Ministerio Público llamarlo a responder por una conducta tan ofensiva e infame que hasta el más ingenuo de los panameños llegó a creer posible la presunción de Pérez Balladares: intocable como los huéspedes del Olimpo.
Hace 17 añosEl simulado recorrido dado al dinero ponzoñoso extraído de los jugadores terminó engrosando la chequera del ex mandatario y sus familiares. Ha tocado finalmente al Ministerio Público llamarlo a responder por una conducta tan ofensiva e infame que hasta el más ingenuo de los panameños llegó a creer posible la presunción de Pérez Balladares: intocable como los huéspedes del Olimpo.
Hace 17 añosCuando de hacer cumplir las leyes se trata, nada como el ejemplo de líderes y dirigentes. En consecuencia, que el Ejecutivo decida ignorar las regulaciones vigentes para la protección de los pocos ejemplos que aún quedan de arquitectura canalera –y su especial entorno natural–, alegando razones de seguridad, constituye no solo un contrasentido sino un verdadero drama en esta sociedad de la impunidad.
Hace 17 añosCuando de hacer cumplir las leyes se trata, nada como el ejemplo de líderes y dirigentes. En consecuencia, que el Ejecutivo decida ignorar las regulaciones vigentes para la protección de los pocos ejemplos que aún quedan de arquitectura canalera –y su especial entorno natural–, alegando razones de seguridad, constituye no solo un contrasentido sino un verdadero drama en esta sociedad de la impunidad.
Hace 17 años¿Qué de irresistible tendrá el cargo de alcalde de la ciudad de Panamá? Es la pregunta natural luego de ser testigos de cómo el ex alcalde y el actual se aferran a ese puesto.
Hace 17 años¿Qué de irresistible tendrá el cargo de alcalde de la ciudad de Panamá? Es la pregunta natural luego de ser testigos de cómo el ex alcalde y el actual se aferran a ese puesto.
Hace 17 añosEl incremento de la delincuencia que experimentan los países centroamericanos, fija sus causas en la injusticia social y jurídica. Este razonamiento, de perfecta aplicación para Panamá, no descubre nada nuevo. Por el contrario, confirma lo que desde antaño sabemos: que la acumulación de ingresos y riqueza en manos de pocos, es la madre de los males sociales.
Hace 17 añosEl incremento de la delincuencia que experimentan los países centroamericanos, fija sus causas en la injusticia social y jurídica. Este razonamiento, de perfecta aplicación para Panamá, no descubre nada nuevo. Por el contrario, confirma lo que desde antaño sabemos: que la acumulación de ingresos y riqueza en manos de pocos, es la madre de los males sociales.
Hace 17 añosRicardo Martinelli celebró ayer lo que él cree es su mejor regalo de Navidad y ha sido su peor derrota. Al filo de la madrugada, con idénticas artimañas legislativas tantas veces criticadas como opositor, impuso dos magistrados sacados del mismo laberinto de poder al cual echaban mano los coroneles primero, y los inescrupulosos mandatarios PRD y panameñistas después. Quizás la celebración no le permita entender que el cínico abuso del poder con el que se manejó, lo delata como un farsante de esperanzas y es allí como ganando, pierde. No escapa de responsabilidad en esta tragedia la actuación directa del partido Panameñista, que bien pudo detener los nombramientos. Pero los panameñistas nos reiteran que, en el poder, son buenos discípulos de Moscoso. Cuando empiecen a emanar los mismos bodrios judiciales que han espantado a esta sociedad los últimos 15 años, aquí le recordaremos que han sido los panameñistas quienes deben cargar la responsabilidad: Mireya nos legó a Spadafora, Cigarruista y Salas. Los hermanos Varela no solo apoyaron regocijados las designaciones, sino que recogieron los votos y nos aseguraron el madrugonazo. ¡Feliz Navidad!
Hace 17 añosRicardo Martinelli celebró ayer lo que él cree es su mejor regalo de Navidad y ha sido su peor derrota. Al filo de la madrugada, con idénticas artimañas legislativas tantas veces criticadas como opositor, impuso dos magistrados sacados del mismo laberinto de poder al cual echaban mano los coroneles primero, y los inescrupulosos mandatarios PRD y panameñistas después. Quizás la celebración no le permita entender que el cínico abuso del poder con el que se manejó, lo delata como un farsante de esperanzas y es allí como ganando, pierde. No escapa de responsabilidad en esta tragedia la actuación directa del partido Panameñista, que bien pudo detener los nombramientos. Pero los panameñistas nos reiteran que, en el poder, son buenos discípulos de Moscoso. Cuando empiecen a emanar los mismos bodrios judiciales que han espantado a esta sociedad los últimos 15 años, aquí le recordaremos que han sido los panameñistas quienes deben cargar la responsabilidad: Mireya nos legó a Spadafora, Cigarruista y Salas. Los hermanos Varela no solo apoyaron regocijados las designaciones, sino que recogieron los votos y nos aseguraron el madrugonazo. ¡Feliz Navidad!