Hace 20 añosLas recientes tragedias en las zonas comarcales kunas dejan en evidencia un hecho que tiene serias consecuencias para el país en materia de seguridad nacional. La presencia de las autoridades policiales en estas áreas es, por decir mucho, casi nula, pese a que son altamente vulnerables, especialmente al narcotráfico.
Hace 20 añosLas recientes tragedias en las zonas comarcales kunas dejan en evidencia un hecho que tiene serias consecuencias para el país en materia de seguridad nacional. La presencia de las autoridades policiales en estas áreas es, por decir mucho, casi nula, pese a que son altamente vulnerables, especialmente al narcotráfico.
Hace 20 añosQue alcancemos un Plan Nacional de Desarrollo es, sin lugar a dudas, la tarea más importante de 2007. Los excedentes que se generarán del Canal son el vehículo para sacar al país de la pobreza y enrumbarlo al desarrollo. Por ello, el anuncio de los partidos de oposición de retirarse, alegando que “no hay voluntad política [por parte del gobierno] para llegar a acuerdos y respetarlos...”, es preocupante. Quizás tengan razón, pero hasta ahora eso no es más que una conjetura, que puede estar bien fundamentada, pero conjetura al fin y al cabo. Es ineludible su responsabilidad de estar presentes y participar. Tienen que hacerlo en la mesa del diálogo, como protagonistas junto al resto de la sociedad organizada. En cuanto al gobierno, su seriedad está en entredicho. Si en verdad pretende que los panameños estén representados en esta iniciativa, más vale que lo demuestre con algo más que promesas y acepte ser un participante más y no su rector. El progreso del país está por encima de los períodos presidenciales y la sociedad civil y política tiene el derecho y la obligación de participar. Si los políticos son incapaces de ver este hecho, estaremos condenados al eterno subdesarrollo.
Hace 20 añosQue alcancemos un Plan Nacional de Desarrollo es, sin lugar a dudas, la tarea más importante de 2007. Los excedentes que se generarán del Canal son el vehículo para sacar al país de la pobreza y enrumbarlo al desarrollo. Por ello, el anuncio de los partidos de oposición de retirarse, alegando que “no hay voluntad política [por parte del gobierno] para llegar a acuerdos y respetarlos...”, es preocupante. Quizás tengan razón, pero hasta ahora eso no es más que una conjetura, que puede estar bien fundamentada, pero conjetura al fin y al cabo. Es ineludible su responsabilidad de estar presentes y participar. Tienen que hacerlo en la mesa del diálogo, como protagonistas junto al resto de la sociedad organizada. En cuanto al gobierno, su seriedad está en entredicho. Si en verdad pretende que los panameños estén representados en esta iniciativa, más vale que lo demuestre con algo más que promesas y acepte ser un participante más y no su rector. El progreso del país está por encima de los períodos presidenciales y la sociedad civil y política tiene el derecho y la obligación de participar. Si los políticos son incapaces de ver este hecho, estaremos condenados al eterno subdesarrollo.
Hace 20 añosEs una vergüenza que a estas alturas no exista una autopista que una las ciudades de Panamá y Colón. Son apenas 80 kilómetros de distancia que dejan en evidencia no solo la deficiente inversión en infraestructuras básicas para un país que busca su desarrollo, sino las tantas promesas huecas y electoreras que por décadas hemos estado escuchando. Es inadmisible que el cruce terrestre transístmico sea una de las peores y más peligrosas carreteras del país.
Hace 20 añosEs una vergüenza que a estas alturas no exista una autopista que una las ciudades de Panamá y Colón. Son apenas 80 kilómetros de distancia que dejan en evidencia no solo la deficiente inversión en infraestructuras básicas para un país que busca su desarrollo, sino las tantas promesas huecas y electoreras que por décadas hemos estado escuchando. Es inadmisible que el cruce terrestre transístmico sea una de las peores y más peligrosas carreteras del país.
Hace 20 añosMientras la crisis de la justicia de este país se deja sentir cada día con la descarada impunidad de quienes tienen poder, la magistrada presidenta de la Corte Suprema organiza celebraciones y fastos, en los que hace derroche de un cinismo inaguantable.
Hace 20 añosMientras la crisis de la justicia de este país se deja sentir cada día con la descarada impunidad de quienes tienen poder, la magistrada presidenta de la Corte Suprema organiza celebraciones y fastos, en los que hace derroche de un cinismo inaguantable.
Hace 20 años"La transparencia en el manejo de la cosa pública es el deber de quien recibe el mandato para gobernar". Esta es una frase extraída del plan de gobierno del hoy presidente, Martín Torrijos. Para su campaña, esta promesa estuvo estupenda, pero hoy, a la hora de aplicarla, sufre de amnesia.
Hace 20 años"La transparencia en el manejo de la cosa pública es el deber de quien recibe el mandato para gobernar". Esta es una frase extraída del plan de gobierno del hoy presidente, Martín Torrijos. Para su campaña, esta promesa estuvo estupenda, pero hoy, a la hora de aplicarla, sufre de amnesia.