Hace 20 añosLas revelaciones a cuentagotas que cada día se hacen sobre el caso de la intoxicación masiva con dietilene glycol nos dejan perplejos. Reflejan las dimensiones escandalosas que pueden adquirir la inmoralidad y la falta de conciencia que un ser humano puede tener con sus semejantes, al no medir las consecuencias de sus actos inescrupulosos. Pero esta madeja que sigue sin desenredarse, abre paso a una cantidad de dudas que, ojalá rápido, resuelvan las investigaciones en curso. Porque la falta de coherencia en las explicaciones va degenerando en especulaciones y en un peligroso juego de versiones que ya está circulando, aumentando la desconfianza y el desasosiego. Que haya verdad pronto, porque en medio está la alarma, el temor, y sigue el drama de quienes aún deben acudir a la Caja de Seguro Social y se encuentran de golpe con la mala atención y la desorganización. Ya es suficiente con enfrentar la posibilidad de más muertos y afectados.
Hace 20 añosEn un despertar alentador, los ciudadanos estamos cada día más alertas ante los abusos de los funcionarios. Así ocurrió en el caso del magistrado del Tribunal Electoral Erasmo Pinilla, cuando una denuncia ciudadana puso sobre la pista a este diario del uso particular que la esposa del funcionario da a un costoso vehículo que pagamos todos los panameños.
Hace 20 añosEn un despertar alentador, los ciudadanos estamos cada día más alertas ante los abusos de los funcionarios. Así ocurrió en el caso del magistrado del Tribunal Electoral Erasmo Pinilla, cuando una denuncia ciudadana puso sobre la pista a este diario del uso particular que la esposa del funcionario da a un costoso vehículo que pagamos todos los panameños.
Hace 20 añosHay mano criminal, intencionada e identificada. Alguien ha lucrado con la muerte y lo más probable es que ya esté lejos de un país como el nuestro, alertado, escandalizado y atemorizado por un síndrome que ya ha matado a demasiados y que promete cobrar nuevas víctimas.
Hace 20 añosHay mano criminal, intencionada e identificada. Alguien ha lucrado con la muerte y lo más probable es que ya esté lejos de un país como el nuestro, alertado, escandalizado y atemorizado por un síndrome que ya ha matado a demasiados y que promete cobrar nuevas víctimas.
Hace 20 añosLas sombras sobre la transparencia en la crisis sanitaria que sufre el país son tan peligrosas socialmente como letal es el tóxico colado en los jarabes. Desde el primer día, pedimos a las autoridades claridad y respeto a la ciudadanía en el manejo político e informativo que se le diera a la situación. Nuestros temores no eran infundados.
Hace 20 añosLas sombras sobre la transparencia en la crisis sanitaria que sufre el país son tan peligrosas socialmente como letal es el tóxico colado en los jarabes. Desde el primer día, pedimos a las autoridades claridad y respeto a la ciudadanía en el manejo político e informativo que se le diera a la situación. Nuestros temores no eran infundados.
Hace 20 añosYa no hay excusas. El Estado ha cumplido con su parte y ha pagado a los docentes las sumas acordadas. Ya no hay máscaras tras las que esconderse para evitar la responsabilidad de mejorar la calidad de la educación.
Hace 20 añosEn un capítulo más de Macondo, la Corte Suprema –nada menos que con Winston Spadafora como ponente– ha iniciado un proceso disciplinario contra la Procuradora General de la Nación. Al magistrado le incomoda que la Procuradora se haya reunido con los jefes de los partidos de oposición, una reunión que se dio en compañía de 13 fiscales. Suficientes razones tendríamos los panameños para exigirle al magistrado ocuparse de perseguir los casos de corrupción, en vez de distraernos con un proceso sin fundamento.
Hace 20 añosEn un capítulo más de Macondo, la Corte Suprema –nada menos que con Winston Spadafora como ponente– ha iniciado un proceso disciplinario contra la Procuradora General de la Nación. Al magistrado le incomoda que la Procuradora se haya reunido con los jefes de los partidos de oposición, una reunión que se dio en compañía de 13 fiscales. Suficientes razones tendríamos los panameños para exigirle al magistrado ocuparse de perseguir los casos de corrupción, en vez de distraernos con un proceso sin fundamento.