Hace 20 añosLa debilidad ideológica de los partidos políticos y la erosión de las ideas que los unen está llevando a que cada vez más ellos se conviertan en una especie de paraguas vacío, bajo el cual van a guarecerse personas con los más diversos intereses. En principio, que un partido tenga gente de distintos sectores no es malo; al contrario, es síntoma de que son un mecanismo aglutinador de matices de la sociedad que necesitan representación institucional. El problema está cuando lo único que los une es un color o una bandera, y no una propuesta de Estado y de sociedad. Peor aún, cuando se convierten en meros trampolines para tomar el gobierno o el poder Legislativo, y desde allí actuar en favor de sus intereses individuales. La función pública que ejercen las bancadas de la Asamblea Nacional simplemente debe estar orientada al interés general. Todo aquel que legisle para sí o para sus amigos, sin tener en cuenta el bien colectivo, debe merecer el más grande repudio de la sociedad. A esos diputados hay que vigilarles los pasos.
Hace 20 añosLa segunda es que el modelo de sistema educativo está íntimamente vinculado al tipo de sociedad que queremos construir. La tercera es que nadie puede escurrir su responsabilidad en este tema. La cuarta es que no solo basta con asignar recursos a la educación, sino que hay que hacerlo con sentido y con sostenibilidad.
Hace 20 añosLa segunda es que el modelo de sistema educativo está íntimamente vinculado al tipo de sociedad que queremos construir. La tercera es que nadie puede escurrir su responsabilidad en este tema. La cuarta es que no solo basta con asignar recursos a la educación, sino que hay que hacerlo con sentido y con sostenibilidad.
Hace 20 añosEstamos en el país de las herencias envenenadas y las verdades silenciadas. Cada administración aplica un poco más de veneno a nuestras atrofiadas arterias estatales, bien por acción premeditada o por omisión culposa. Algo de esto último hay en el actual conflicto laboral de la Caja de Seguro Social, ese que se revuelve a partes iguales con docentes intransigentes y sindicatos ambivalentes en marchas multipropósito.
Hace 20 añosEstamos en el país de las herencias envenenadas y las verdades silenciadas. Cada administración aplica un poco más de veneno a nuestras atrofiadas arterias estatales, bien por acción premeditada o por omisión culposa. Algo de esto último hay en el actual conflicto laboral de la Caja de Seguro Social, ese que se revuelve a partes iguales con docentes intransigentes y sindicatos ambivalentes en marchas multipropósito.
Hace 20 añosLas celebraciones del segundo año del actual gobierno no van a ser muy alegres si el clima social se sigue deteriorando. Hay varios paros en marcha, instituciones tambaleantes y sensación de desorden. Las razones de este descalabro son múltiples, pero hay tres que presionan las calles con intensidad.
Hace 20 añosLas celebraciones del segundo año del actual gobierno no van a ser muy alegres si el clima social se sigue deteriorando. Hay varios paros en marcha, instituciones tambaleantes y sensación de desorden. Las razones de este descalabro son múltiples, pero hay tres que presionan las calles con intensidad.
Hace 20 añosUno de los argumentos tradicionales para excluir a las poblaciones indígenas es la tesis de que su propia cultura juega en contra del avance de esas comunidades. El argumento, además de poco respetuoso, es falaz. Cada pueblo tiene derecho a su propia conformación cultural y es, precisamente, el avance socioeconómico el que hace evolucionar las tradiciones.
Hace 20 añosUno de los argumentos tradicionales para excluir a las poblaciones indígenas es la tesis de que su propia cultura juega en contra del avance de esas comunidades. El argumento, además de poco respetuoso, es falaz. Cada pueblo tiene derecho a su propia conformación cultural y es, precisamente, el avance socioeconómico el que hace evolucionar las tradiciones.
Hace 20 añosLa posible ampliación del Canal es un tema de máxima importancia para el país, y así lo denota el apasionado debate que genera. Pero se está llegando a un nivel maximalista en el que el ‘sí’ o el ‘no’ creen ubicarse al borde del abismo. La ampliación del Canal generaría inmensos recursos y sí tiene trascendencia para el futuro, pero no es la solución a todos nuestros problemas. Hay que dimensionar el debate para no caer en la demagogia de uno u otro lado.