Hace 21 añosLa dirigencia obrera ha perdido una gran oportunidad. Teniendo la ocasión de presentar verdaderas propuestas para solucionar el problema que atraviesa un tema esencialísimo para los trabajadores, optó por atrincherarse en un discurso ideológico desfasado y hasta irresponsable, si se tiene en cuenta la magnitud del problema.
Hace 21 añosEl planeta es la casa común de todos, y los daños que hacemos al medio ambiente no conocen de fronteras ni nacionalidades. El reclamo de los ambientalistas por un mundo en que se suspenda la indiscriminada devastación de bosques y la contaminación de ríos y mares es una voz que debe escucharse. Es imprescindible preservar los recursos naturales en un nivel que permita el aprovechamiento sostenible de los mismos. A cada uno le corresponde cumplir su parte en la preservación. Más del 30% del territorio nacional ha sufrido los embates de la deforestación y hoy día el daño es irreversible. Frente a esta realidad, el país está en una encrucijada: hacer cumplir la ley que protege el medio ambiente o contemplar la destrucción –y extinción– del mismo. Panamá es un punto atractivo, por su rica fauna y flora, para la observación y deleite de la naturaleza. Por eso, esta riqueza debe ser preservada y administrada, para que sea una fuente de vida y de trabajo a largo tiempo.
Hace 21 añosEl planeta es la casa común de todos, y los daños que hacemos al medio ambiente no conocen de fronteras ni nacionalidades. El reclamo de los ambientalistas por un mundo en que se suspenda la indiscriminada devastación de bosques y la contaminación de ríos y mares es una voz que debe escucharse. Es imprescindible preservar los recursos naturales en un nivel que permita el aprovechamiento sostenible de los mismos. A cada uno le corresponde cumplir su parte en la preservación. Más del 30% del territorio nacional ha sufrido los embates de la deforestación y hoy día el daño es irreversible. Frente a esta realidad, el país está en una encrucijada: hacer cumplir la ley que protege el medio ambiente o contemplar la destrucción –y extinción– del mismo. Panamá es un punto atractivo, por su rica fauna y flora, para la observación y deleite de la naturaleza. Por eso, esta riqueza debe ser preservada y administrada, para que sea una fuente de vida y de trabajo a largo tiempo.
Hace 21 añosAunque reconocemos que Estados Unidos suele manejar su política internacional a través de la presión ejercida con sus "informes oficiales", ello no debe impedir ver la realidad retratada. Panamá ha sido calificada negativamente por su falta de cumplimiento pleno de políticas efectivas tendientes a la eliminación del tráfico de mujeres y menores de edad, principalmente para fines de explotación sexual. Ello debe movernos a reforzar los engranajes estatales y civiles para unificar esfuerzos, y evitar que las acciones emprendidas se diluyan por falta de estrategias coherentes y unificadas que pongan un alto a la esclavitud moderna, como se le llama al tráfico humano que innegablemente ocurre en nuestro medio en pleno siglo XXI.
Hace 21 añosAunque reconocemos que Estados Unidos suele manejar su política internacional a través de la presión ejercida con sus "informes oficiales", ello no debe impedir ver la realidad retratada. Panamá ha sido calificada negativamente por su falta de cumplimiento pleno de políticas efectivas tendientes a la eliminación del tráfico de mujeres y menores de edad, principalmente para fines de explotación sexual. Ello debe movernos a reforzar los engranajes estatales y civiles para unificar esfuerzos, y evitar que las acciones emprendidas se diluyan por falta de estrategias coherentes y unificadas que pongan un alto a la esclavitud moderna, como se le llama al tráfico humano que innegablemente ocurre en nuestro medio en pleno siglo XXI.
Hace 21 añosEl Presidente de la República ha mandado un claro mensaje conminando al Ministerio Público y al Órgano Judicial a retomar el deber que espera la Nación cumplan para sacar al país de la impunidad. Es un llamado que coincide con el enorme clamor popular que exige el fin del encubrimiento descarado con que la Corte Suprema de Justicia ha protegido a cuestionadas figuras del presente y el pasado político con cuentas que rendir al pueblo. ¿Las declaraciones del Ejecutivo serán el inicio de un proceso genuino por reformar un órgano tristemente desprestigiado, o simplemente retórica política? No existe la más mínima posibilidad de luchar contra la corrupción, con la administración de justicia encabezada por quienes han impedido -mediante sus decisiones- que los responsables paguen por el abuso y el aprovechamiento de los bienes públicos, de lo cual todos hemos sido testigos.
Hace 21 añosEl Presidente de la República ha mandado un claro mensaje conminando al Ministerio Público y al Órgano Judicial a retomar el deber que espera la Nación cumplan para sacar al país de la impunidad. Es un llamado que coincide con el enorme clamor popular que exige el fin del encubrimiento descarado con que la Corte Suprema de Justicia ha protegido a cuestionadas figuras del presente y el pasado político con cuentas que rendir al pueblo. ¿Las declaraciones del Ejecutivo serán el inicio de un proceso genuino por reformar un órgano tristemente desprestigiado, o simplemente retórica política? No existe la más mínima posibilidad de luchar contra la corrupción, con la administración de justicia encabezada por quienes han impedido -mediante sus decisiones- que los responsables paguen por el abuso y el aprovechamiento de los bienes públicos, de lo cual todos hemos sido testigos.
Hace 21 añosPrimero las reformas fiscales, luego las del Seguro Social. Así, el Gobierno ha impuesto una carga tributaria significativa a los panameños que trabajan y producen. Ante este enorme sacrificio, no podemos eludir el cuestionamiento sobre las causas que nos han llevado al oscuro hueco financiero. ¿Cómo queda el derroche, los abusos y malversaciones de fondos que han arruinado las finanzas públicas, incluyendo la Caja de Seguro Social? ¿Qué pasó con las investigaciones, los responsables y las sanciones? Se nos pide ahora pagar por el despilfarro de ayer, mientras la ciudadanía es consciente de que a la cárcel no ha llegado ni un solo ladrón. Si el remedio y los fondos deben salir de los bolsillos y del sacrificio popular, exigimos del Gobierno la entereza de acabar con la impunidad, la corrupción y la opacidad en la gestión pública. Adecentamiento verdadero del sistema judicial y de las instituciones públicas. Y basta de proteger a maleantes y bandidos, algunos incluso cobijados dentro de este mismo gobierno.
Hace 21 añosPrimero las reformas fiscales, luego las del Seguro Social. Así, el Gobierno ha impuesto una carga tributaria significativa a los panameños que trabajan y producen. Ante este enorme sacrificio, no podemos eludir el cuestionamiento sobre las causas que nos han llevado al oscuro hueco financiero. ¿Cómo queda el derroche, los abusos y malversaciones de fondos que han arruinado las finanzas públicas, incluyendo la Caja de Seguro Social? ¿Qué pasó con las investigaciones, los responsables y las sanciones? Se nos pide ahora pagar por el despilfarro de ayer, mientras la ciudadanía es consciente de que a la cárcel no ha llegado ni un solo ladrón. Si el remedio y los fondos deben salir de los bolsillos y del sacrificio popular, exigimos del Gobierno la entereza de acabar con la impunidad, la corrupción y la opacidad en la gestión pública. Adecentamiento verdadero del sistema judicial y de las instituciones públicas. Y basta de proteger a maleantes y bandidos, algunos incluso cobijados dentro de este mismo gobierno.
Hace 21 añosEs una lástima que el problema de la seguridad social del país haya terminado siendo resuelto de esta forma. La gravedad del tema y las profundas repercusiones que cualquier iniciativa tendrá sobre los panameños, reclamaban la concertación entre trabajadores y empresarios. Los golpes pudieron más que la razón y, así, el debate serio fue reemplazado por los alaridos y la violencia. Al final, el Gobierno, rehén de amenazas, optó por un remiendo apurado por su mayoría legislativa antes que liderar la búsqueda de soluciones profundas que hagan viable la institución a largo plazo. En una década tendremos que enfrentar nuevamente los problemas que obviamente han quedado pendientes. Queda en evidencia, una vez más, la inmadurez política de una nación limitada por una dirigencia obrera irresponsable, de políticos incapaces de pronunciar una frase desapegada de la más evidente demagogia y de nuestra sociedad que, incapaz de distinguir entre fondo y forma, tolera esta conducta.