Juan B. McKay A.Hace 9 mesesReflexión sobre el consumo, el endeudamiento y las falsas expectativas económicas que se repiten cada diciembre, mientras el país enfrenta un inicio de año con retos estructurales y financieros.
Tomás Cristóbal Alonso SandovalHace 9 mesesLos sobrecostos pueden ser ajustes legítimos, pero cuando encubren sobornos, colusión o manipulación contractual se convierten en evidencia estructural de corrupción y fallas profundas en la gestión pública.
Vista de la entrada de Vacamonte, Corregimiento de Vista Alegre, donde la alcaldesa Stefany Dayan Peñalba derribó comercios y puestos ilegales. Proyecto del MOP de la rehabilitación de la vía Autopista - Puerto Vacamonte. Arraiján, Panamá Oeste. 20 de abril de 2025. Foto: Alexander
Orlando Prince TuñónHace 9 mesesArraiján enfrenta una crisis urbana que exige más que planes técnicos: demanda solidaridad ciudadana como motor de transformación ante la inacción institucional y el rezago del ordenamiento territorial.
Hace 9 mesesEl enriquecimiento injustificado volvió al centro del debate público no por una sentencia, sino por investigaciones en curso que alcanzan a exfuncionarios de distintos niveles. La coincidencia no prueba culpabilidades, pero sí revela una falla persistente en los controles del Estado.
La figura existe desde 1999 y cumple una función clara: permitir que las autoridades examinen patrimonios que crecen sin explicación razonable. El problema es que suele activarse tarde, cuando ya hay cuentas congeladas y procesos abiertos, y no como un mecanismo preventivo.
La declaración jurada de bienes, pilar de este sistema, permanece cerrada al escrutinio ciudadano y depende casi por completo de la voluntad institucional para ser revisada. Así, el control patrimonial se vuelve formal, no efectivo.
A ello se suma la rigidez del modelo actual, que condiciona la actuación penal a auditorías previas. Esa dependencia concentra poder y retrasa respuestas.
Respetar la presunción de inocencia es irrenunciable. Pero también lo es preguntarse si el Estado está vigilando a tiempo.
Mónica PalmHace 9 mesesMISTLETOE. El pasado viernes fue la fiesta de Navidad de Etesa, uno de los cuatro festejos anuales que la entidad está obligada a realizar, según la convención colectiva. El festejo, con buffet y barra para 500 personas en el RIU, costó por lo menos $60,200. Además, Etesa reservó 31 habitaciones dobles y 26 sencillas, en momentos en que se supone que hay contención del gasto público. ¿Por qué van a dejar de parrandear si esa fiesta la pagamos los consumidores? Quién sabe qué otros gastos ocultos hay por ahí, sufragados con cada factura.
Surse PierpointHace 9 mesesA los 95 años, Thomas Sowell desafía la ortodoxia académica con datos, claridad y sentido común, mientras su influencia crece fuera de las aulas universitarias.
Rafael Moreno AntúnezHace 9 mesesUna reflexión crítica sobre el debate constituyente en Panamá, los límites del poder presidencial y la necesidad de que cualquier cambio constitucional emane directamente de la voluntad popular.
Claudia CorderoHace 9 mesesUna mirada crítica al discurso anticorrupción dominante y a sus límites para explicar la desigualdad, el poder global y el modelo de desarrollo que condiciona la democracia panameña.