APERTURA DE LA AMPLIACIÓN DEL CANAL
Hace 10 añosFueron innumerables obstáculos; las dudas y las críticas encontraron eco y se hicieron escuchar con fuerza, pero el proyecto de ampliación del Canal de Panamá ha llegado a su fin y hoy, henchidos de orgullo patrio, inauguramos esta obra sin paralelo en el mundo entero. La ampliación del Canal nos abre nuevos horizontes, ahora convencidos de que si todos queremos hacerlo, Panamá puede acometer su futuro con gran éxito. La ampliación de esa obra inaugurada en 1914 y recibida en 1999, representa mucho más que un ícono de la flamante ingeniería contemporánea: personifica nuestras capacidades, nuestros compromisos, nuestro potencial y esa virtud de dar lo mejor de nosotros cuando emprendemos algo, no solo en este colosal proyecto –con el que, además de modernizar la vía interoceánica, se satisfacen las exigencias logísticas y comerciales de este nuevo siglo–, sino que hace que esta institución –la Autoridad del Canal de Panamá– reafirme una vez más su calidad como modelo de éxito, ese que necesitamos para ser un país mejor. Desde aquel octubre de 2006, cuando el pueblo panameño le dio el sí a las obras de ampliación, este sueño se ha convertido en realidad día a día, gracias al esfuerzo, liderazgo y profesionalismo de su administración, así como de su equipo técnico. Es, además, el logro de más de 40 mil trabajadores que enfrentaron la ardua labor de construir con sus manos una obra sin igual. Pero también es nuestra herencia más valiosa a las generaciones de hoy y del mañana, pues, por encima de nuestras grandes carencias y de nuestros defectos como sociedad, tuvimos una visión de país al unir nuestras voluntades en un solo haz para hacer del Canal nuevamente nuestro mayor timbre de orgullo. Ha llegado el tiempo de celebrar, porque es nuestro triunfo y la prueba de que si queremos ser grandes, solo hace falta proponérnoslo. ¡Felicidades Panamá!