[MALTRATO Y DISCRIMINACIÓN]
Jorge Ramos | Hace 16 añosEmpecemos con lo que yo creo: no hay idea más revolucionaria en nuestro mundo moderno que la afirmación de que todos los seres humanos son iguales. Ningún principio es más poderoso. Ninguna declaración es más rebelde. Y ninguna más nociva para los países que no la ponen en práctica.