[DIFERENCIAS EN ZONA ÁRABE]
Adrián Mc Liman | Hace 9 añosEl aislamiento de Catar beneficia a dos actores clave de la zona: Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos. Los saudíes no ven con buenos ojos el acercamiento del emirato a Teherán. De hecho, Catar, Kuwait y Omán han estrechado sus lazos con la República Islámica, principal contrincante de los saudíes en el mundo islámico. El reino wahabí no puede permitirse un enfrentamiento directo con el país de los ayatolás. Sin embargo, puede trasladar el combate a otros escenarios: Yemen, Siria, Irak, Líbano o Palestina. En la mayoría de los casos, la presencia de los cataríes, su ambigüedad a la hora de sellar pactos con uno u otro bando, con varios a la vez, irrita sobremanera a los estrategas de Riad. Pero lo que en realidad exaspera a la monarquía saudí es la cooperación, tanto económica como estratégica, de Doha con el régimen iraní. Recordemos que los dos países controlan y explotan el mayor yacimiento de gas natural del mundo, South Pars. Por si fuera poco, Irán ha firmado un acuerdo de defensa con Catar, que garantiza la integridad territorial del emirato frente a un (hasta ahora) hipotético ataque saudí. Hay quien estima que la drástica decisión de Riad podría acelerar la aproximación de los cataríes al gran satán chií. Un peligro real, que podría generar nuevos desequilibrios regionales.