


Del paisaje apocalíptico que quedó en Ciudad de México tras el fuerte sismo del martes, surgen luchadores enmascarados y brigadas de ciclistas que reparten ánimo e insumos a la población coloreando la tragedia con esperanza.

Con gafas protectoras bien ajustadas y botines todo terreno en sus cuatro patas, Frida agita la cola mientras escala las montañas de escombros que dejó el terremoto del martes en México, rastreando señales de supervivencia humana con su agudo olfato canino.





